LA CORUÑA / A_NEXOS: cuando el canto es luz y dramaturgia

LA CORUÑA / A_NEXOS: cuando el canto es luz y dramaturgia

A Coruña. Fundación Luis Seoane. 8-I-2022. Ciclo A_NEXOS. Adriana Aranda, soprano. Rosa María Fernández, relatora. Obras de Luigi Nono y Georges Aperghis.

Desde su fundación, en diciembre de 2017, la Asociación Cultural AÏS se ha convertido en todo un referente en la dinamización de la música contemporánea en A Coruña, con una mención especial para sus dos principales programaciones anuales: el ciclo A_NEXOS, en invierno, y el Festival RESIS, en primavera; ambos, con dirección artística del compositor Hugo Gómez-Chao.

Alcanzada la sexta entrega de A_NEXOS, el ciclo herculino nos vuelve a proponer un diálogo entre las artes, la música y el pensamiento, siguiendo la senda de unas primeras ediciones en las que pudimos disfrutar de estupendas ponencias en las que la poesía, el cine, la arquitectura y la música se iluminaban mutuamente. De nuevo en la Fundación Luis Seoane de A Coruña, A_NEXOS VI tuvo como tema las Dramaturgias visuales en la ópera contemporánea: una serie de dos conferencias-concierto de la cual les damos hoy cuenta de su primera entrega, protagonizada por la soprano Adriana Aranda y por la musicóloga Rosa María Fernández, miembro de la Real Academia Catalana de Bellas Artes.

La vertiginosa y muy densa ponencia de Rosa Fernández se centró en la potencialidad que las puestas en escena tienen para hacer de la ópera una de las formas artísticas más vivas de nuestro tiempo, capaces de hablar a públicos de distintas generaciones y procedencias culturales. Para establecer un marco de referencia, se ofrecieron diversos ejemplos audiovisuales de montajes correspondientes a óperas de Puccini y Mozart, ubicándonos, así, en el diálogo interdisciplinario que sobre un escenario se produce en cada ópera escenificada, puntualizando Rosa Fernández que el único límite en dichas producciones estaría en el respeto al libreto y a la música originales.

Ya centrada en el periodo histórico que abarcan sus dos conferencias dentro del ciclo A_NEXOS, Fernández comenzó su recorrido a través de la contemporaneidad musical revisitando tres óperas: Salome, de Richard Strauss; Lulu, de Alban Berg; e Il prigioniero, de Luigi Dallapiccola, destacando en todas ellas, como en el conjunto de la ópera contemporánea, su capacidad para crear emoción y belleza. Las sucesivas evoluciones del lenguaje musical por medio de la atonalidad y el dodecafonismo fueron, asimismo, analizadas en esta ponencia, siempre acompañadas por fragmentos muy significativos de cada ópera, en los que música y puesta en escena potencian sus sinergias. Además de la propia conferencia, al público se le ofreció un dosier con una nutrida bibliografía y una guía de recomendaciones de las óperas abarcadas, en versiones de referencia para ilustrar ese recorrido que en ambas conferencias nos conducirá desde la Viena que a comienzos del siglo XX revolucionó la música, tal y como la conocemos, hasta las expresiones más actuales y transgresoras de la ópera, con sus formatos multimedia, digitales y virtuales de realidad extendida.

Por su parte, Adriana Aranda nos ofreció otra lección de canto como la que ya nos había dejado en RESIS 2021, con el estreno, entonces, de recitativo y aria (2021), partitura de Hugo Gómez-Chao entre cuyas influencias se hacía patente la del compositor veneciano Luigi Nono. Continuando su loable costumbre de hacer partícipe al público de los rizomas que compactan el desarrollo estético de la modernidad, el recital propuesto por la Asociación AÏS comenzó, precisamente, con Luigi Nono y Djamila Boupachà, segunda parte de los Canti di vita e d’amore (1962). Para incidir en dos aspectos fundamentales en la estética noniana como lo son el canto sospeso y el suono mobile, el director artístico de A_NEXOS decidió emplazar a la soprano barcelonesa en la planta superior de la Fundación Luis Seoane, de forma que su voz nos llegaba a través de la gran oquedad que comunica a ambos pisos, multiplicando las reverberaciones y creando una amplitud acústica que anticipa al Nono tardío, de tan deslumbrante belleza.

Antes, la voz fue preludiada por un virulento solo de percusión, que nos pone ante el Nono más acerado y combativo: un solo ejecutado por Hugo Gómez-Chao que escuchamos en penumbra, mientras que la intervención de Adriana Aranda recibió un chorro de luz que cayó al público desde la planta superior, en una dramaturgia lumínica que enfatiza la impresionante afinación de la soprano, capaz de una proyección que es pura textura microtonal, sin rastro de vibrato ni la más mínima pérdida de tensión, en una partitura de altísima complejidad que, al igual que recitativo y aria, se puede calificar de éxtasis inmóvil. Como sucede con tantos jóvenes intérpretes de música contemporánea, en la interpretación de Djamila Boupachà se puso más el énfasis en los aspectos puramente estéticos-musicales que en los políticos (y no es que falten motivos, hoy en día, para reivindicar tantas causas como depauperan la justicia social en el siglo XXI), lo que redunda en una depuración extrema de lo vocal por parte de Aranda, así como en un muy pertinente enraizamiento de estos Canti di vita e d’amore en la rica tradición del canto transalpino.

Completó el recital la música del compositor griego Georges Aperghis, cuyas partituras nos condujeron a paisajes acústicos totalmente diferentes, en los que, como es habitual en el creador ateniense, la teatralidad tiene un peso muy importante. Ello se hizo especialmente patente en Mes ailles, pieza extraída de Zig Bang (2004) en la que la relación de la soprano con su propio cuerpo es sometida a una intensiva musicalización. Impresionante, Adriana Aranda, tensando las palabras para crear un lenguaje corporal a través de su propia fisionomía, demostrando no sólo excelentes dotes vocales, sino teatrales.

Se completó esta tan breve como sobresaliente actuación con los números nueve y diez de las Récitations (1977-78) de Aperghis: nuevas piezas de reinvención vocal, con sus circularidades obsesivas que nos dejan en puertas del teatro del absurdo. En ambas partituras hay que destacar la capacidad técnica de Adriana Aranda para la articulación, la fidelidad al texto en cada repetición y su rigor expresivo, convertida por momentos en una auténtica máquina de recitar que, unida a lo sublime de su canto en Nono, la confirman como una de las voces españolas de referencia en el repertorio contemporáneo.

(Fotografía: Xurxo Gómez-Chao – Asociación Cultural AÏS)