La Audiencia de Valencia absuelve a todos los acusados del “caso Palau”

La Audiencia de Valencia absuelve a todos los acusados del “caso Palau”

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha decidido absolver a todos los acusados del llamado “caso Palau”, imputados en su momento por supuestas irregularidades en los contratos suscritos entre 2008 y 2011 por la Fundación Palau de les Arts Reina Sofía con tres empresas. La Audiencia considera que no ha quedado debidamente probado durante el juicio que se cometieran los delitos de prevaricación y malversación de fondos de los que se les acusaba.

Entre los acusados figuraban el exdirector financiero del Palau de Les Arts, Ernesto Moreno; el presidente del consejo de administración de Patrocini, José Antonio Noguera Puchol; el exconsejero delegado de esta firma, Joaquín Maldonado, y el administrador de la sociedad Radcliffe —mercantil que actuaba de intermediaria en las contrataciones—, Pablo Broseta. El tribunal solamente ha valorado la prueba relativa a los hechos que finalmente fueron objeto de acusación, después de que la Fiscalía modificara sus conclusiones provisionales y redujera el contenido de su pretensión acusatoria.

Según información facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, los hechos por los que habían sido imputados se dividían entre bloques. El primero de ellos se refería a la contratación de la fundación pública con Patrocini de les Arts SA y su filial Viva Europa 24th para el patrocinio y la organización de los eventos denominados Viva Europa. Aunque los magistrados cuestionan la legalidad de la fórmula utilizada para los contratos de patrocinio firmados el 19 de abril de 2008 y 1 de septiembre de 2009, consideran “plausible” que los acusados “actuaran en la creencia cierta de que no suponían contravención alguna de la normativa en materia de contratación del sector público”.

Según el fallo, lo facturado se correspondía “con trabajos efectivamente realizados” y no consta que los precios cobrados estuvieran “fuera de los propios del mercado en las fechas en que se ejecutaron”. Tampoco ha quedado acreditado que existiera entre el entonces director administrativo de la Fundación, Moreno, y el apoderado de Radcliffe y Asociados, Broseta, “relación de amistad”, ni que el primero interviniera en el proceso para favorecer al segundo.

Por último, con relación al tercer bloque fáctico, la Audiencia tampoco aprecia prevaricación ni malversación en el contrato adjudicado a Radcliffe y Asociados SL para la impresión de 200.000 postales promocionales que fueron distribuidas durante la celebración del Gran Premio de Fórmula 1 de Valencia.

La Fiscalía de Delitos Económicos revisó recientemente sus conclusiones sobre el caso y aplicó una rebaja sensible en su petición de penas para los acusados, para los que Vicente Torres llegó a pedir hasta ocho años de prisión en el caso de Moreno y siete en el caso del resto de procesados, por los delitos de prevaricación, cohecho y malversación de caudales públicos. La última calificación de la Fiscalía reclamaba cinco años de prisión para Moreno, tres años para Maldonado y Noguera Puchol, es decir, menos de la mitad de lo que pedía en su primer escrito de acusación, y la mayor reducción se le aplicó a Pablo Broseta, que pasó de siete a dos años.

El “caso Palau” provocó un fuerte impacto en la opinión pública (especialmente, la valenciana), al llegar incluso a ser detenida, en 2015, en la habitación del hotel en el que residía la que en aquel momento era intendente de la institución, Helga Schmidt, fallecida de cáncer el pasado año a la edad de 78. Como el resto de los acusados en este juicio, Schmidt también ha sido exonerada por la Audiencia Provincial de e Valencia.

Desde los comienzos del Palau de la Música en 2005, hasta 2015, Helga Schmidt fue la intendente que contrató a Lorin Maazel como director musical y la que formó una nueva orquesta estable [en la foto] para el teatro, la Orquesta de la Comunitat Valenciana. Por su escenario pasaron voces de primera línea y, también, batutas de nivel como la de Zubin Mehta, convirtiendo al coliseo valenciano en un referente de la ópera mundial.