GRANADA / Isabel Martínez pone el punto final al Festival de Guitarra

GRANADA / Isabel Martínez pone el punto final al Festival de Guitarra

Granada. Ayuntamiento. 6-VIII-2020. IV Festival Internacional de la Guitarra de Granada. Isabel Martínez, guitarra. Obras de Albéniz, Falla, Granados, Rodrigo, Sainz de la Maza, Tárrega, Turina y Yanes.

El ciclo clásico del Festival de Guitarra de Granada se ha clausurado con un recital de la guitarrista Isabel Martínez, dedicado casi en su totalidad a Andalucía, tierra que esta intérprete, nacida en Cartagena, ama especialmente. Sobre todo, Granada, ciudad que ha elegido para retomar su trayectoria como concertista después del largo confinamiento causado por la pandemia. Se presentó en el amplio patio del antiguo convento carmelita de la ciudad, que desde mediados del siglo XIX es sede de la corporación municipal granadina.

La primera obra del programa fue el Capricho árabe de Francisco Tárrega, que le sirvió para entrar en acción haciendo un discurso desgranado en sonido y controlado en tempo, queriendo asegurar la ornamentación en la que se sustenta la expresividad orientalista de esta exquisita pieza. Le iba a servir de introducción para afrontar el academicismo que contiene la Sonata op. 61 de Joaquín Turina, con la que Isabel Martínez manifestó uno de los sustanciales aspectos de su personalidad artística: su particular atención a reflejar siempre con limpieza el discurso como natural respuesta estética, que cuida con pulcritud en su calidad de didacta y docente de este instrumento. Su lectura tuvo un fino trazo en el Andante y vívida articulación en el Allegro final. Tal intención recreativa la manifestó en su versión de la preciosa danza Andaluza de Enrique Granados, marcando con escrúpulo métrico su compás ternario que con tan rítmico garbo la embellece.

El recital entró en su segundo tercio con Granada de Isaac Albéniz. La guitarrista, pese a mínimos lapsus de continuidad y enlace, mantuvo en todo momento el emocionado sentido romántico de su contenido con gran musicalidad. Este sentimiento se acrecentó al sumergirse en el Homenaje ‘Pour le tombeau de Claude Debussy’, que tocó con lentitud melancólica para acentuar su elegíaco mensaje. Terminó esta parte del recital con la deliciosa Invocación y danza de Joaquín Rodrigo, haciendo énfasis en las pequeñas citas a Manuel de Falla como claro numen de esta obra.

Inició el final del recital estilizando un pequeño apunte de romanza titulado Isal, del compositor y guitarrista canario Fran Yanes. La delicadeza expresada en esta condensada pieza fue uno de los momentos más singulares de la velada. Terminó el programa con dos obras muy conocidas de Regino Sainz de la Maza, Rondeña y Zapateado, que el autor dedicó a su amigo el también gran guitarrista Celedonio Romero. En estas dos piezas, Martínez ofreció, con especial gracia y distinción, su mejor técnica al servicio del espíritu de danza del que se nutren estas obras. Como bis y ante el aplauso del público, no quiso dejar de tocar Recuerdos de la Alhambra de Tárrega, cerrando así el círculo de un programa en el que ofreció un selecto florilegio de obras muy singulares para guitarra inspiradas en sugestivos sones de Andalucía.

(Foto: José Albornoz)