Fahmi Alqhai: “Nunca el FeMÀS ha contado con tanta riqueza de propuestas”

El próximo viernes 6 de marzo, el Festival de Música Antigua de Sevilla (FeMÀS) da comienzo a su 43ª edición. Hasta el día 29, el FeMÀS ofrecerá un total de 22 conciertos en espacios emblemáticos de la ciudad. Al frente del festival sevillano desde hace más de 15 años, el violagambista Fahmi Alqhai firma una de sus programaciones más ambiciosas y completas, en la que la presencia de grupos historicistas españoles (Orquesta Barroca de Sevilla, Forma Antiqva, Conductus Ensemble, Ars Combinatoria, Los Elementos, Orquesta del Miracle…) se combina con una prestigiosa nómina de intérpretes internacionales.
¿Cuáles son las grandes directrices de la presente edición del FeMÀS?
La principal es el 400º aniversario de la muerte de John Dowland. Para eso hemos organizado cinco conciertos. La idea era enfocarnos en el Dowland más poético, relacionado con el tema melancólico y amoroso, y en este sentido la cita más destacada es el concierto del grupo Fretwork y el tenor Ian Bostridge, figuras clave en la interpretación historicista del músico inglés. Otras propuestas se salen más de la línea clásica e investigan al Dowland que ha inspirado a músicos actuales del pop y del rock como Sting o Led Zeppelin. Pese a ser un compositor erudito y gran conocedor del contrapunto, Dowland posee un don melódico muy sencillo que trasciende las épocas y toca directamente el corazón del oyente sin artificios. Los integrantes de Odd Size & Per Buhre captan este aspecto de una manera maravillosa con versiones que se alejan de la vertiente clásica y hacen gran uso de la improvisación.
¿Qué otros hilos conductores hay?
Uno es el 400º aniversario de la publicación de La Facultad orgánica de Francisco Correa de Arauxo. Siendo el nuestro un festival sevillano y teniendo aquí la Iglesia del Divino Salvador donde trabajó Arauxo, queríamos honrarle con dos conciertos. El primero, dedicado a La Facultad orgánica, tendrá lugar justamente en la Iglesia del Salvador: su intérprete será Andrés Cea, uno de los grandes referentes de la música para órgano ibérica: creo que va a ser un momento mágico dentro de la programación. Y también habrá un recital de Diego Ares, que ofrece un recorrido por la música para teclado ibérica a través de autores como Cabezón, Martín y Coll y el propio Arauxo. La última línea temática conmemora el 500º aniversario de la boda entre Carlos V e Isabel de Portugal aquí en Sevilla. Le hemos dedicado dos conciertos: el de los Ministriles Hispalensis, en el entorno de la Catedral, evocará la dimensión musical más pomposa y festiva, mientras que el de Carles Blanch y Pedro Estevan se centrará más en el aspecto privado.
Entre los grupos invitados, dos forman parte de la historia de la interpretación historicista: el pionero Concentus Musicus Wien, fundado por Nikolaus Harnoncourt, e Il Giardino Armonico, cuyo Vivaldi marcó un antes y un después en el enfoque de Vivaldi allá por los noventa.
Es cierto. Yo creo que existe una línea de continuidad entre estos grupos. Me contaba Luca Pianca que Il Giardino se inspiró mucho en la filosofía de Harnoncourt. La idea de conmemorar a Harnoncourt en el 10º aniversario de su fallecimiento, trayendo a su Concentus Musicus con la integral de los Conciertos de Brandeburgo de Bach, me pareció una idea fantástica. Es el primer concierto de esta edición que ha agotado entradas. En el caso del Giardino, es la segunda vez que lo tenemos en el festival desde que soy director, y siempre tiene una acogida fantástica. Al público le encantan el sonido y la personalidad de este grupo italiano, y este año vienen además con un monográfico Vivaldi y con Julia Lezhneva, una cantante que no necesita presentaciones.
A ellos se suma una importante presencia de artistas internacionales: Avi Avital, Maurice Steger, Mario Brunello, Mahan Esfahani…
La verdad es que llevamos ya unas cuantas ediciones con una carga de grupos y artistas internacionales potentes. Ahora mismo no hay grupo internacional de relieve que pase por España en estas fechas y no contemple en su gira tocar en el FeMÀS. Nunca el Festival de Música Antigua de Sevilla ha tenido tanta riqueza de propuestas.
También se ha consolidado la cita conclusiva en el Teatro de la Maestranza con una Pasión de Bach, aprovechando que las fechas finales del FeMÀS coinciden con el comienzo de la Semana Santa.
Llevamos tres años cerrando el festival en Domingo de Ramos, y me parece fantástico que en una ciudad como Sevilla uno tenga la oportunidad a las once de la mañana de acudir al Teatro de la Maestranza, escuchar una Pasión de Bach, y después salir a las calles de la ciudad para vivir la Semana Santa. Creo que es un complemento inmejorable.
El concierto inaugural del FeMÀS corre a cargo de la Orquesta Barroca de Sevilla, un actor importante de la música antigua en la ciudad.
La Orquesta Barroca es uno de los grupos que tienen que ser parte del festival de la ciudad. Es un orgullo para nosotros tener un grupo así. Todos los años intentamos producir con ellos un programa en el que se sientan cómodos y que también tenga trascendencia dentro de su trayectoria. Con ellos hay una comunicación fantástica, y además cuentan con un público muy fiel. En las últimas ediciones siempre han traído programas interesantes y un solista fantástico, como es el caso este año de Julien Chauvin.
¿Cómo está siendo la colaboración con las instituciones de Sevilla?
El ayuntamiento está haciendo un buen trabajo, porque este año hemos conseguido por fin un grandísimo logro: anunciar el Festival y poner a la venta las entradas antes de Navidad. En el pasado, resultaba imposible por cuestiones técnicas y burocráticas, pero se ha encontrado una solución y esto mejora mucho la imagen del Festival en lo que respecta a la comunicación. Estoy muy contento con los interlocutores que tenemos ahora, porque hay una comunicación sencilla, conocen bien el festival y entienden perfectamente lo que es. No ha sido desde luego un camino fácil. Hace diez años mi percepción era distinta. El FeMÀS era un festival más pequeño, con menos músculo; ahora se ha asentado y nadie duda ya de que su calendario se solape con la Semana Santa. La colaboración con el Teatro de la Maestranza nos da mucha visibilidad y solidez. Los políticos actuales y también los anteriores han entendido que el Festival es una de las piedras angulares de la cultura en Sevilla.
También está dando frutos la política de coproducción con entidades como el CNDM.
Sí, claro. El trabajo que estamos haciendo con el Centro Nacional de Difusión Musical suma muchísimo. No es lo mismo traer un grupo para un concierto que traerlo para una gira, porque eso abarata costes. Es bueno también para los músicos saber que no van a hacer solo un concierto, sino varios. En ese aspecto, el festival está abierto a cualquier tipo de colaboración.
Lleva usted más de 15 años al frente del FeMÀS. ¿Cuáles son, en su opinión, las asignaturas pendientes de cara a futuras ediciones?
Creo que este año se ha cumplido el último de mis deseos, que era justamente tener una comunicación potente y presentar el festival antes de Navidad. El que la maquinaria empezara a moverse dos semanas antes de la fecha de arranque era un gran escollo. Era imposible, por ejemplo, cerrar colaboraciones con agencias de turismo extranjeras porque las fechas no eran todavía oficiales. Ahora se han creado las condiciones para que el Festival sea realmente un objetivo turístico importante para la ciudad. Lo siguiente, si de verdad queremos hacer un upgrade, sería empezar a realizar producciones propias, como óperas u otros espectáculos, y esto implica desafortunadamente un incremento de presupuesto. Pero creo que todo el resto ya está encarrilado. Ahora mismo estamos en esa bisagra: una vez conseguidos los objetivos, podemos focalizarnos en otros.
Stefano Russomanno


