Enrike Solinís, junto a la cantaora Rocío Márquez, regresa a Manuel de Falla

Enrike Solinís, junto a la cantaora Rocío Márquez, regresa a Manuel de Falla

Hace algo más de tres años, Enrike Solinís, al frente del Euskal Barrokensemble, publicó en el sello Alia Vox un disco dedicado a Manuel de Falla, en el que incluía varios pasajes de El amor brujo, en el cual participaba la cantaora flamenca María José Pérez. El músico bilbaíno vuelve ahora a Falla, pero lo hace junto a otra cantaora, Rocío Márquez, con un CD (publicado por Universal Music Group) titulado Omnia vincit amor (cita de Virgilio).

En él, Solinís, otra vez al frente del Euskal Barrokensemble, y Márquez incluyen Canción del fuego fatuo, Canción del amor dolido, Círculo mágico, Ritual, Danza del juego del amor o Campanas del amanecer, junto a sones populares (Marionas de Gaspar Sanz, Jota de Santiago de Murcia, Taranta de la siega —del propio Solinís sobre un canto burgalés contenido en el cancionero de Federico Olmeda—, un fandango y una improvisación), que dan pie a Solinís para hacer gala de su virtuosismo con cualquier instrumento de cuerda pulsada que se le ponga por delante.

Así, por ejemplo, la Jota de Murcia está tocada con un cavaquinho, con su afinación tradicional (es curioso, pero apenas figura este instrumento tan barroco en grabaciones de música antigua) o en el Ritual se emplea un laúd andalusí (copia de las miniaturas del Museo del Vaticano). Solinís también utiliza en este disco una guitarra barroca, una guitarra clásica de 1903, un archilaúd, una tiorba (ambos instrumentos, construidos por José Miguel Moreno) y un lavta turco.

La Jota es un arreglo que Solinís hizo exprofeso en 2016 para la película Jota de Carlos Saura.

En la grabación intervienen también Miren Zeberio (violín barroco), Vicente Parrilla (flautas), Elies Hernadis (sacabuche), Pablo Martín Caminero (contrabajo), Dani Garay (percusión) y David Chupete (percusión).