En busca del concierto perdido

En busca del concierto perdido

Proust, Le concert retrouvé. Gabriel Fauré, Sonata violin y piano nº1. Nocturno nº6. Berceuse op.16. Obras de Hahn, Wagner, Schumann, Chopin y Couperin / Théotime Langlois de Swarte, violín. Tanguy de Williencourt, piano / Harmonia Mundi, 902508 / 62:52.

Algunos discos te invitan a un concierto, pero otros a una lectura musical. Y tal es el caso. En este admirable CD se ofrece la audición privada que organizó Proust en el Ritz de 1907, como homenaje a Gaston Calmette, director del diario “Le Figaro” donde colaboraba el novelista. Se reproduce fielmente el concierto que tuvo lugar con gran presencia de Fauré, a quien los lectores de Proust conocen como el modelo de Vinteuil, uno de los más interesantes personajes de la epopeya burguesa y figura central de la vida musical parisina de la época.

La audición de estas piezas se acerca mucho al programa original, con una transcripción estupenda de la “Muerte de Isolda” y piezas breves de Chopin y Schumann que indican que estamos ante la vanguardia musical del momento. Quizás lo más curioso son las dos piezas de Reynaldo Hahn que abren y cierran el concierto, dos miniaturas muy finas arregladas para violín y piano, en homenaje a quien fuera el gran amor de Proust y seguramente uno de los modelos de Albertine en la gran saga del tiempo perdido.

Y aún falta el detalle más exquisito: los dos instrumentos pertenecen al Museo de la Música de París, excelente institución situada en el parque de la Villette. El violín es el Stradivarius “Davidoff” de 1708, y el piano un precioso Erard de 1891. Ambos han sido acondicionados para dar de sí todo su sonido histórico. Los intérpretes de apellidos proustianos, son, también, espléndidos y están sumamente identificados con este mundo desaparecido. El disco es una muy buena invitación para revisitar a Proust, esta vez con el oído.