El vibrante Schubert de Jordi Savall

SCHUBERT:
Sinfonías nº 8 D 759 “Incompleta” y nº 9 D 944 “La Grande”. Le Concert des Nations Director: Jordi Savall. ALIA VOX (2 CD)
Tras el empeño beethoveniano, coronado con éxito, pese a las interrupciones impuestas por la pandemia, era en cierto modo inevitable que el incombustible Jordi Savall dirigiera su mirada a Schubert. Recurre el de Igualada a una plantilla no pequeña, con un contingente de cuerda de 10/10/8/6/5 presidido por Lina Tur Bonet como concertino y en el que, como ya ocurrió con Beethoven, músicos habituales de Le Concert des Nations forman equipo con jóvenes músicos procedentes de la Academia Schubert organizada previamente por Savall. La participación de estos es particularmente importante en la cuerda, donde totalizan 19 de un total de 39 músicos.
Destaca Savall, con toda razón, esa peculiar comunión de Schubert, y especialmente de este Schubert, con el dolor. Y su acercamiento no hace concesión alguna al respecto. Las interpretaciones, admirablemente ejecutadas por Le Concert des Nations (el no perfecto empaste de la cuerda en el inicio del Allegro vivace de la Novena es perfectamente esperable: ese comienzo casi nunca suena cuadrado con exactitud porque es una escritura endemoniada, como el principio del Don Juan de Strauss), tienen una intensidad envidiable, sin limar arista alguna, dejando asomar toda la crudeza de acentuación, pero luciendo también misterio y gravedad (comienzo de la Incompleta) y elegancia cantable (Andante con moto de la Novena). Respeta también Savall, como hacía Harnoncourt (y como no hace la mayoría) el diminuendo sobre el acorde último de la Novena.
En conjunto, se trata de dos interpretaciones vibrantes (creo que más que las recientes de Jacobs con la Orquesta B’rock) en las que se respira la grandeza de Schubert, pero también la herencia de Beethoven. Un álbum excelente, que los amantes de un Schubert en interpretación históricamente informada no deberían dejar pasar.
Rafael Ortega Basagoiti


