El Verona Opera Festival 2021 reformula su concepto escénico gracias a las nuevas tecnologías

El Verona Opera Festival 2021 reformula su concepto escénico gracias a las nuevas tecnologías

La temporada del Verona Opera Festival 2021, que arranca el próximo 19 de junio con una Aída dirigida por Riccardo Muti, se caracterizará por una serie de innovaciones impulsadas por la crisis sanitaria. Tras recibir la autorización de las autoridades para acoger a un público de 6.000 personas en condiciones de seguridad sanitaria, la Fundación Arena se ha puesto como objetivo el de racionalizar las producciones con un proyecto basado en nuevas tecnologías.

Conocida es la monumentalidad y espectacularidad de los montajes de la Arena de Verona, pero la edición de este año tratará de reformular estos conceptos en términos nuevos para limitar el número de personas y de movimientos entre bastidores. Con esta finalidad, la Arena de Verona ha sellado una alianza inédita con las más representativas instituciones culturales italianas. Cada institución aportará una contribución específica a la dramaturgia de un título de la programación, en un diálogo sinestésico entre ópera y arte. La idea es establecer en el escenario una síntesis equilibrada entre los elementos de la escenografía y una propuesta iconográfica que será retransmitida a través de una pantalla led de 400 metros cuadrados.

Cada título del calendario tendrá su referencia y fuente de inspiración en una o varias exposiciones destacadas del patrimonio italiano. El Parque Arqueológico y Paisajístico del Valle de los Templos trazará el contexto visual de Cavalleria rusticana. Pagliacci, en cambio, se inspirará en el mundo clownesco de Fellini en colaboración con el Museo del Cine de Turín y el Museo Fellini que el Ayuntamiento de Rímini inaugurará próximamente.

Para Aida, el socio narrativo ideal será el Museo Egipcio de Turín, cuyas extraordinarias colecciones actuarán como elemento diferenciador en la dialéctica entre las piedras romanas de la Arena y la iconografía egipcia.

En Nabucco, se contará con la colaboración del Museo Nacional del Hebraísmo Italiano y de la Shoah de Ferrara. Turandot se beneficiará de los fondos del Museo de Arte Chino y Etnográfico de Parma. La Traviata de Verdi explorará la figura femenina en todas sus formas gracias a la rica colección de las Galerías de los Uffizi de Florencia.

El Réquiem de Verdi contará con imágenes del Sitio Arqueológico de Paestum y del Parque Arqueológico de Pompeya, mientras que la Novena de Beethoven estará acompañada por una selección de fotos de la Fundación Alinari con plazas, lugares simbólicos de encuentro universal como reflejo del mensaje de alegría y esperanza de la sinfonía beethoveniana.