El Festival della Valle d’Itria acomete la primera representación moderna de ‘Il schiavo di sua moglie’, de Francesco Provenzale

La 52ª edición del Festival della Valle d’Itria (Italia) incluye entre sus producciones la primera representación en tiempos modernos de Il schiavo di sua moglie, “dramma per musica” compuesto por Francesco Provenzale en 1672 sobre libreto de Francesco Antonio Paolella. La ópera podrá verse los días 24, 27 y 30 de julio en el Claustro del Carmine de Martina Franca, con dirección musical de Antonio Florio al frente de la Cappella Neapolitana y puesta en escena de Rita Cosentino. El reparto reúne a la mezzosoprano Candida Guida y a varios jóvenes intérpretes de la Accademia del Belcanto “Rodolfo Celletti”.
La producción recupera una partitura que permanecía inédita desde el siglo XVII. El manuscrito, conservado en la Biblioteca del Conservatorio Santa Cecilia de Roma, ha llegado hasta nuestros días sin haber sido publicado, y su recuperación es el resultado de las investigaciones desarrolladas por Antonio Florio en torno a la figura de Provenzale (1632-1704) y a los orígenes de la ópera napolitana.
Il schiavo di sua moglie fue compuesto con motivo de la llegada a Nápoles del nuevo virrey español, el marqués de Astorga, y se estrenó en el Palacio Real en abril de 1672. Basándose libremente en el episodio mitológico del noveno trabajo de Hércules, el libreto desarrolla una trama de identidades ocultas, disfraces y enredos amorosos sobre el trasfondo del enfrentamiento entre griegos y amazonas. Junto a los personajes mitológicos aparecen figuras de extracción popular inspiradas en la tradición de la comedia napolitana, entre ellas el jardinero Sciarra, que canta en dialecto napolitano.
Desde el punto de vista musical, la obra refleja un momento de transición en la historia de la ópera italiana. La escritura alterna con libertad recitados, ariosos, conjuntos y episodios instrumentales, sin ajustarse todavía a las convenciones que dominarían el teatro musical del siglo siguiente. Asimismo, la orquesta adquiere un protagonismo poco habitual para la época, favorecido por la participación de los instrumentistas de la Capilla Real de Nápoles en el estreno.
«No hay duda de que Provenzale es el padre de la ópera napolitana. En mi opinión, es uno de los compositores más importantes de aquel extraordinario momento de la escena musical de Nápoles», afirma Antonio Florio, que descubrió a Provenzale a finales de la década de 1980, cuando encontró en la biblioteca del Conservatorio San Pietro a Majella el manuscrito de La colomba ferita, ovvero Santa Rosalia. «Il schiavo di sua moglie —continúa Florio— se mueve constantemente entre lo sublime y lo cómico. Es una obra de gran experimentación, tanto desde el punto de vista musical como dramatúrgico. La partitura pertenece a una época en la que la estructura de la ópera aún no se había fijado en los esquemas canónicos del siglo XVIII —la alternancia de arias y recitativos—, sino que conservaba una libertad mucho mayor.»
(foto: Cinzia Coppolecchia)


