El Festival de Bayreuth inicia una nueva etapa con dos estrenos anuales a partir de 2027

La dirección del Festival de Bayreuth ha aprovechado la celebración del 150º aniversario del certamen para perfilar el rumbo que seguirá a partir de 2027. La próxima edición supondrá el inicio de una nueva etapa en la planificación artística del festival, con una modificación del modelo de producción que incrementará el número de estrenos anuales y buscará una mayor circulación de las nuevas puestas en escena una vez concluido su paso por el Festspielhaus. Según ha explicado Katharina Wagner, el objetivo es adaptar el certamen a la evolución de la demanda del público sin incrementar el presupuesto global, repartiendo la inversión entre dos nuevas producciones cada verano.
La primera consecuencia de este planteamiento será la incorporación de dos nuevos títulos al cartel de 2027. Lohengrin contará con una nueva producción dirigida por la italiana Ilaria Lanzino, mientras que la dirección musical recaerá en el finlandés Tarmo Peltokoski, que debutará en el foso de Bayreuth. Entre los principales intérpretes figuran Michael Spyres como Lohengrin, Elsa Dreisig en el papel de Elsa y Georg Zeppenfeld como Heinrich der Vogler.
El segundo estreno será Parsifal, confiado escénicamente a Ersan Mondtag. Christian Thielemann asumirá la dirección musical de una producción que tendrá a Piotr Beczała como protagonista y cuyo reparto completo se anunciará más adelante. La elección de Thielemann prolonga la estrecha relación del director alemán con el festival, reforzada este año con su participación en las celebraciones del sesquicentenario.
Frente a estos dos estrenos, el festival mantendrá en cartel dos montajes ya conocidos por el público. Regresará Die Meistersinger von Nürnberg, con Michael Volle de nuevo como Hans Sachs y Klaus Florian Vogt como Walther von Stolzing, así como Tannhäuser, que afrontará la que está previsto sea la última temporada de la producción firmada por Tobias Kratzer antes de dar paso a una nueva puesta en escena en años posteriores.
La decisión de aumentar el número de nuevas producciones responde, según la dirección del festival, al interés que estas despiertan entre el público y a la voluntad de acelerar la renovación del repertorio escénico. Al mismo tiempo, Bayreuth pretende que las escenografías y montajes concebidos para el Festspielhaus puedan tener una vida más larga mediante acuerdos con otros teatros, una práctica habitual en los principales coliseos europeos pero poco frecuente hasta ahora en el festival wagneriano.


