El Ayuntamiento de Madrid da luz verde para convertir el Palacio de la Música en sala de conciertos

El Ayuntamiento de Madrid da luz verde para convertir el Palacio de la Música en sala de conciertos

Por fin una buena noticia en medio de este tsunami social y cultural que ha provocado el coronavirus: el director de la Fundación Montemadrid ha conseguido que el Ayuntamiento de Madrid desbloquee el proyecto para que el Palacio de la Música se transforme en sala de conciertos. Doce años después del cierre del emblemático edificio de la Gran Vía madrileña, el consistorio que preside José Luis Martínez-Almeida ha otorgado, por fin, la licencia de obras, por lo que el Palacio de la Música mantendrá su uso cultural y reabrirá como espacio para conciertos tras una reforma que se espera que dure aproximadamente dos años.

La Agencia de Actividades del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado, para cuando la situación lo permita, el inicio de “obras de reestructuración puntual, acondicionamiento y restauración de los interiores y exteriores” del inmueble situado en Gran Vía 35 y que goza de protección integral. La reforma está supeditada a que se devuelva a su estado original todos los elementos valiosos que conserva el edificio, inaugurado en 1926, cuyos planos son debidos al gran arquitecto y urbanista bilbaíno Secundino Zuazo Ugalde por encargo de la Sociedad Anónima General de Espectáculos. Zuazo fue el autor, entre otros notables edificios en la capital de España, de los Nuevos Ministerios o de la Casa de las Flores.

Entre 2009 y 2011, la estructura del Palacio de la Música fue rehabilitada para reforzar las vigas, columnas y forjados. Las obras, entonces, despertaron las críticas de diversas asociaciones de defensa del patrimonio, preocupadas sobre todo por que el inmueble pudiera acabar siendo una tienda de ropa. Ideado inicialmente para compatibilizar conciertos con exhibiciones cinematográficas, con el paso el tiempo quedó reducido a la segunda actividad. La sala llegó a acoger en su momento 1.800 espectadores. Una ciudad con la gran oferta de Madrid (al menos, hasta antes de la crisis del coronavirus) necesitaba, sin duda, una alternativa al Auditorio Nacional, que ya no daba abasto con tanta actividad.