Daniel Pinteño: “España tiene mucho que decir en el nacimiento del cuarteto de cuerda”

Concerto 1700 y su director Daniel Pinteño siguen en su exploración del repertorio instrumental escrito y escuchado en España en la parte central del siglo XVIII. Su nuevo disco recoge la integral de los Cuartetos de cuerda op. 3 de Gaetano Brunetti, compositor del que ya grabaron hace tres años los Divertimenti para trío de cuerda.
¿Qué puede decirnos de los Cuartetos de cuerda op. 3 de Brunetti?
Se compusieron en 1774 y aparecen en el mismo manuscrito junto a los del Opus 2. Sabemos que Brunetti los escribió a pocos meses de distancia. El Opus 2 se remonta al verano, durante la estancia de la corte en La Granja de San Ildefonso, mientras que el Opus 3 se concibió en otoño, en El Escorial.
A pesar de su proximidad, las dos series poseen rasgos muy diferentes.
Sí. Los cuartetos del Opus 2 son más amplios y académicos en la forma, con estructura en cuatro movimientos, mientras que los del Opus 3 están escritos en dos movimientos. Su mayor brevedad aporta gran variedad tonal, y al no seguir una forma estándar, se configuran como una especie de territorio de experimentación. A veces el primer movimiento es rápido, o es un tema con variaciones. También hay uno entero lento y con sordina. Estamos en un periodo de cambio: el Barroco está prácticamente acabado y se abren múltiples escenarios: hay gente practicando el estilo galante, el rococó, Carl Philipp haciendo locuras en el norte de Europa. Esta década de los 70 son los años del Opus 9, 17 y 20 de Haydn, que apuntan a la consolidación del cuarteto estándar. Todos van buscando cuál es el camino a seguir.
¿Algún movimiento a resaltar en este Opus 3?
Brunetti es muy peculiar, con unos giros en los que se vuelve de repente apasionado, el tratamiento armónico también es muy especial, a veces va a sitos que no te esperas. El último movimiento del Cuarteto en La mayor que cierra el disco es bastante activo; el movimiento con sordina del Cuarteto en Mi bemol es uno de los que más me gusta, pero el que me parece el más completo de todos es el primer movimiento del Cuarteto en Do mayor: va alternando entre pasajes lentos y otros bastante rápidos. A la gente le va a gustar mucho el tema con variaciones del Cuarteto en Sol mayor, donde los instrumentos se van turnando: empieza la viola, luego el violín segundo, violonchelo y finalmente el violín primero. A lo mejor el primer violín era precisamente el Príncipe de Asturias, del que Brunetti era desde 1771 músico de cámara y profesor de violín.
¿Hay testimonios sobre cómo tocaba el futuro Carlos IV?
Creo que tuvo que ser gran violinista, viendo la evolución de las sonatas de violín que se escribieron para que las tocara él.
Esta grabación es también una reivindicación del papel de España en el nacimiento del cuarteto de cuerda, algo que a veces se minimiza.
España tiene mucho que decir en el nacimiento del cuarteto de cuerda. Boccherini compuso numerosos cuartetos en la misma época que Haydn. Brunetti también aporta mucho con sus 60 cuartetos. La diferencia es que la música de Boccherini se exportó, estaba pensada para el mercado editorial internacional y entró en el circuito comercial. En cambio, la de Brunetti estaba destinada al consumo interno de la corte. Carlos IV, como hemos dicho, era un gran diletante de violín y le gustaba la música de cámara. Por eso el legado de Brunetti tuvo escasa repercusión y quedó desperdigado en manuscritos. El del Opus 3 se encuentra en París, el que utilizamos en otro proyecto estaba en Berlín.
No es el primer disco que dedica a Brunetti. Cuéntenos algo sobre él.
Es un músico muy especial. Al principio te puede chocar, como todos los compositores fuera del canon. Conforme vas entendiendo su forma de pensar, te das cuenta de que es un gran autor, sobre todo de música de cámara y sinfonías. Me gustaría que con Brunetti no pasara lo mismo que con Boccherini, al que en algún momento renunciamos a considerar como un compositor nuestro. Pese a ser italiano, Brunetti llega con 14 años a Madrid y pasa los siguientes 40 años de su vida en España; se casa con una mujer de aquí, vive en Colmenar de Oreja. Tenemos que reivindicar su música como española.
Sus anteriores incursiones en este ámbito fueron con el trío de cuerda. Pasarse al cuarteto es dar el salto a una plantilla con mucho más prestigio en la historia de la música. ¿Esto abre nuevos horizontes para el grupo?
Hay varias cosas a tener en cuenta. El trío para mí es casi más difícil que el cuarteto porque, aunque parezca una tontería, tener una voz menos lo hace todo más complicado a la hora de la afinación. El cuarteto es algo más sencillo porque tienes otro apoyo más. El trío fue un género ampliamente cultivado en el siglo XVIII, no sé si casi a la par que el cuarteto, la diferencia es que a partir del siglo XIX el cuarteto se convierte en la estrella de la música de cámara. Dicho esto: es indudable que la plantilla para cuarteto nos abre una infinidad de repertorio (Boccherini, Brunetti, Haydn y muchos más) y además nos proporciona un mayor abanico de sitios donde tocar, porque muchos festivales de cámara tienen a veces un poco de miedo al trío.
¿Tienen ya programado tocar el opus 3 de Brunetti en algún sitio concreto?
Por lo pronto lo haremos en lugares muy relacionados con la biografía del compositor. En abril lo hemos tocado en Colmenar de Oreja, donde Brunetti pasó su vida, está enterrado y donde ahora hay un festival con su nombre. El 17 de mayo lo llevamos allí donde la colección nació, a El Escorial: vamos a tocarlo en el Real Coliseo Carlos III, que es además un espacio de la época. Es un poco como cerrar el círculo.
¿Qué más planes tiene a la vista Concerto 1700?
Este mes de mayo tenemos un programa fantástico con Carlos Mena: vamos a interpretar un monográfico con música sacra de Vivaldi en Gijón y en Lugo los días 29 y 30. El 21 de junio, Día de la Música, haremos en la Capilla Real Nuevo Baztán un programa con sonatas para violín de Ledesma, Scarlatti y otros autores. En julio, iremos al Festival de Innsbruck para hacer las Arias alemanas de Haendel con Ana Vieira Leite, con la que tenemos más proyectos en el futuro.
Stefano Russomanno
La crítica de esta grabación se puede leer AQUÍ.


