Cristian Măcelaru graba todas las sinfonías de Enescu en Deutsche Grammophon

George Enescu (1881-1955) no sólo ha sido el músico rumano más destacado del siglo XX. Por razones diversas, su faceta creadora quedó oscurecida por su extraordinaria reputación como violinista. Y si bien es cierto que en las últimas décadas la discografía de Enescu se ha enriquecido de manera sensible, su difusión entre el público todavía está lejos de alcanzar el nivel que le corresponde.
Un buen respaldo al conocimiento de Enescu puede venir de la iniciativa de un sello como Deutsche Grammophon, que publica por primera vez en su catálogo las tres sinfonías del compositor rumano, además de sus dos Rapsodias rumanas. Las cinco obras están interpretadas por la Orquesta Nacional de Francia bajo la batuta de su director musical Cristian Măcelaru [en la foto]. El álbum, grabado en París, acaba de salir a la venta en formato digital y físico (3 CD).
Enescu se trasladó a París para estudiar en el Conservatorio y, a partir de entonces, dividió la mayor parte de su tiempo entre Francia y Rumanía. Por ello, resulta especialmente apropiado escuchar su música interpretada por la Orquesta Nacional de Francia, dirigida por el rumano Măcelaru, que es también el recién nombrado Director Artístico del prestigioso Festival Internacional George Enescu, que se celebra en Rumanía desde 1958.
El temprano éxito de la Rapsodia rumana nº 1 eclipsó durante mucho tiempo las obras orquestales posteriores de Enescu y le etiquetó impropiamente como compositor de inspiración folclórica. Sin embargo, tanto su ópera Edipo como sus tres sinfonías demuestran el carácter cosmopolita de su lenguaje, que combina a la perfección todo lo que había aprendido en sus estudios en Viena y París con las tradiciones populares rumanas absorbidas desde su más tierna infancia. Hay ecos de, entre otros, Dvořák y Richard Strauss en la Primera Sinfonía (1905); Chaikovski, Delius y Strauss de nuevo en la Segunda (1912-14); y Brahms y Debussy en la Tercera (1916-18), con coro sin palabras, cantado aquí por el Chœur de Radio France.
(foto: Adriane White)


