Conciertos para violín de Mauro D’Alay

D’ALAY:
Conciertos de Dresde para violín, cuerda y órgano. Reale Concerto. Daniele y Luca Fanfoni, violines y directores. DYNAMIC (1 CD)
Probablemente, a la mayoría de los melómanos no les diga nada el nombre de Mauro D’Alay (1687-1757). Sin embargo, éste que comentamos es, que sepamos, el tercer disco monográfico que se le dedica. Le precedieron uno de sonatas para violín (Tactus, 1998) y otro doble con su opus 1 a cargo de los mismos intérpretes que hoy nos ofrecen estas obras conservadas manuscritas en Dresde (Dynamic, 2021).
Nacido en Parma, D’Alay fue muy celebrado como violinista en su tiempo y viajó por buena parte de Europa, recalando, por cierto, en Madrid, donde entre 1739 y 1747 fue primer violín de cámara de Felipe V y maestro de música del infante don Luis. Y muy bien pagado, por cierto. No es difícil vislumbrar la influencia de su regia compatriota, Isabel de Farnesio. Sus conciertos para violín, editados en los Países Bajos, gozaron de cierta fama, pese a lo que su memoria se perdió prácticamente con su muerte y no es sino ahora cuando salen de nuevo a la luz.
Como hemos señalado, a la grabación de su opus 1 sigue ahora un bloque de media docena de conciertos (uno de ellos, para dos violines y otro, de atribución dudosa) conservados en los inagotables fondos de Dresde o en fuentes venecianas (dos conciertos dedicados a la célebre Anna Maria della Pietà). Son, al igual que los editados como op. 1, de clara inspiración vivaldiana, aunque presentan también otras influencias —reflejo de los viajes del compositor— y algunos detalles que los convierten técnicamente en más avanzados que los del cura veneciano.
La interpretación, llena de vitalidad y muy solvente técnicamente de los violinistas Luca e Daniele Fantoni (padre e hijo), permite profundizar en una música (o descubrirla, en su caso), si no trascendental, sí interesante, especialmente para los aficionados españoles, por la vinculación del compositor con nuestro país.
Mariano Acero Ruilópez


