Catherine Lacoste, presidenta de la Asociación de Guitarra Clásica Ángel G. Piñero: «Ángel era un creador incansable, con una curiosidad permanente»

La primera edición del Festival Internacional de Guitarra de Cádiz Ángel G. Piñero, que se celebrará del 22 de octubre al 8 de noviembre, nace con la voluntad de mantener viva la obra del guitarrista y compositor gaditano y, al mismo tiempo, de proyectarla hacia nuevas generaciones de intérpretes. Al frente de esa tarea se encuentra Catherine Lacoste, viuda de Piñero y responsable desde hace años de preservar y difundir su legado. Con ella ha hablado Scherzo acerca del nacimiento de un festival que se extiende por distintos puntos de la provincia de Cádiz, de la labor desarrollada por la Asociación de la que es presidenta, y de una relación personal y artística de más de cuatro décadas con un músico cuya obra, afirma, todavía tiene mucho camino por recorrer.
El Festival Internacional de Guitarra de Cádiz Ángel G. Piñero celebra este año su primera edición. ¿Cómo surgió la idea de crear un festival en torno a su figura y qué lugar aspira a ocupar dentro del panorama guitarrístico español?
La idea de hacer un Festival en torno a la figura de mi marido Ángel G. Piñero surgió a raíz del hecho de que Vicente Coves, presidente y organizador de los Festivales de Granada, Málaga y Madrid. Desde 2022, Vicente venía incluyendo en ellos conciertos con obras de Ángel y guitarristas ganadores de nuestro Concurso (Concurso Internacional de Guitarra Clásica “Ángel G. Piñero”). Este Concurso tiene lugar desde 2014 y fue creado por Ángel para ayudar a los jóvenes guitarristas (menores de 36 años) que comenzaban sus carreras y ofrecerles la posibilidad de actuar en concierto. Actualmente, sigue celebrándose en El Puerto de Santa María todos los años. El año pasado, Vicente quería crear un nuevo festival que incorporase una zona de Andalucía que todavía no contaba con una cita de estas características, y yo le propuse hacerlo en Cádiz, donde Ángel nació y donde vivió sus últimos años. Creo que la idea le gustó y así nació este Festival, con la colaboración de toda una provincia cuya alma es la guitarra.
El festival no se concentra únicamente en Cádiz, sino que se extiende también a Jerez, El Puerto de Santa María y Rota. ¿Era importante desde el principio que tuviera esa dimensión provincial y que estuviera vinculado a distintos espacios culturales y patrimoniales?
La idea es incluir los sitios de la provincia donde la guitarra se vive más, y además poner en evidencia la belleza de estos lugares y la de sus monumentos tan excepcionales. Hay que recordar que Cádiz está considerada como la ciudad más antigua de Occidente (con más de 3000 años) y es también un destino muy atractivo para el turismo.
La programación, dirigida artísticamente por Vicente Coves, combina intérpretes de trayectoria consolidada con músicos jóvenes y reúne guitarra clásica, flamenco y música de cámara. ¿Hasta qué punto esa diversidad responde a la manera en que Ángel G. Piñero entendía la guitarra y sus posibilidades?
Creo que corresponde totalmente al espíritu tan abierto de Ángel. Su propia música lleva a músicos de distintas características a interesarse en sus composiciones por su carácter español y andaluz y, como se verá en este Festival, interpretarlas de distintas maneras. Hemos podido escuchar recientemente estas nuevas interpretaciones a músicos como el compositor y pianista italiano Paolo Marzocchi, en el Claustro de los Dominicos de Cádiz el pasado mes de abril, y en el futuro a otros músicos e instrumentos. El mismo Ángel organizaba conciertos muy variados.
Cinco de los trece conciertos están protagonizados por ganadores del Concurso Internacional de Guitarra Clásica Ángel G. Piñero. ¿Qué importancia tiene para la Asociación no limitarse a conservar una obra ya existente, sino favorecer también a nuevas generaciones de guitarristas?
De hecho, participantes del Concurso, sin ser ganadores, interpretarán obras de Ángel. Creo que las composiciones de Ángel están sobrepasando el ámbito de la guitarra clásica española y se están convirtiendo en fuente de inspiración para la música clásica en general. Y esto viene de la intensidad del sentimiento expresado en todas sus piezas.
Ángel G. Piñero fue guitarrista, compositor, pedagogo e investigador y desarrolló una relación muy particular con la técnica y la sonoridad del instrumento. Desde su perspectiva, ¿cuál fue su principal aportación al mundo de la guitarra y qué aspectos de su obra considera que todavía están por descubrir?
Ángel era un creador incansable, con una curiosidad permanente: disfrutaba de cualquier viaje, aprendía de todo. Esto le dio una riqueza que luego desarrolló en su música de múltiples maneras, pero estamos en un mundo sin confines en la creación y nadie sabe hasta dónde llegará su música.
Usted compartió su vida con Ángel G. Piñero y, desde 2013, asumió por deseo expreso suyo la responsabilidad de preservar y difundir su obra. ¿Cómo vivió personalmente el momento en que él depositó en usted esa responsabilidad?
He conocido a Ángel durante 42 años como profesor, amigo y la base de nuestra relación fue amistad, admiración y obviamente amor que perdurará en el tiempo. No solamente asumo este legado, sino que lo he disfrutado siempre y seguiré disfrutándolo. Él no me legó su música para después de muerte; ya cuando estábamos juntos, le acompañé en su vida de músico, ayudándole en todo menos en su creación musical. Él era el creador. Pero le apoyaba en la organización y en todo aquello de lo que era capaz. ¡Hasta me pidió ayuda en el título de alguna obra! ¡Plenitud! Después de su desaparición he intentado tomar su relevo y seguir sus intenciones con todas mis fuerzas y seguiré el tiempo que pueda.
Velar por un legado supone conservarlo, pero también conseguir que permanezca vivo. ¿Qué queda todavía por hacer con la obra de Ángel G. Piñero: nuevas ediciones, grabaciones, recuperación de partituras, investigación, ¿incorporación al repertorio de otros intérpretes?
Por supuesto. Y creo que todos los días tengo ideas nuevas y, gracias a Dios, ¡tengo conmigo un equipo de amigos, profesionales y músicos que me ayudan y consiguen que la mayoría de estas ideas se hagan realidad! Creo que la personalidad de Ángel era tan entrañable que ha provocado que cada persona trabaje desde su corazón y con emoción Para mi no es una obligación, sino una necesidad para mantenerlo vivo a través de su música.
Stefano Russomanno


