CASTELLÓN / Javier Perianes culmina su integral de los conciertos de Beethoven

Castellón. Auditori. 17-V-2026. Orquesta de la Comunitat Valenciana. Javier Perianes, pianista y director. Obras de Beethoven.
La Orquesta de la Comunitat Valenciana (OCV) es conocida por su trabajo como titular del Palau de les Arts. Sin embargo, no hay que olvidar que es una orquesta autonómica y, por ello, realiza conciertos en distintas localidades del territorio. Especialmente importante es su colaboración con el Auditori de Castellón, donde la orquesta suele interpretar los conciertos que configuran el abono sinfónico de Les Arts. Eso supone una oportunidad para que el público castellonense pueda disfrutar de la presencia de las grandes estrellas de la dirección como Gatti, Luisi o Elder. En esta ocasión, era Javier Perianes quien llevó su integral de los conciertos para piano de Beethoven a la capital castellonense tras haberlos interpretado unos días antes en Valencia.
Este concierto fue el último de la serie y supuso, sobre todo, la constatación del profundo entendimiento que Perianes ha desarrollado con la OCV. Los músicos disfrutan tocando con él y eso se nota. El pianista es capaz de dirigirlos con la mirada y saben interpretar hasta el mínimo gesto del maestro dirigido a ellos. Eso termina teniendo como resultado colateral que el propio pianista haya integrado la dirección orquestal como una parte natural y constitutiva de su forma de interpretar esta música. No sabemos si tiene más ambiciones en el campo de la dirección; al respecto, no cabe duda de que no es un director al uso y que sus gestos son más bien heterodoxos, pero también es cierto que en estos ciclos de conciertos ha alcanzado el más alto nivel musical pensable situándose a la altura de los más grandes intérpretes de esta música. La próxima publicación de estas interpretaciones a cargo de Harmonia Mundi servirá de testimonio.
Por lo que respecta a los particulares de esta interpretación, en del Concierto nº1 en Do mayor op. 15 Perianes fue un alarde de energía y vitalidad. En Castellón el piano era distinto respecto al de Valencia y eso influyó en el color, más oscuro aquí, sin ese brillo y claridad que había mostrado en el concierto del jueves que inició la serie. El resultado fue una versión más cálida en algunos momentos y una sonoridad eventualmente más recia lo que se apreció especialmente en ese rondó final. En la segunda parte se interpretó el Concierto nº5 en Mi bemol mayor op. 73. En su versión, Perianes logró efectos de gran clase liderando a la orquesta, ahí queda, por ejemplo, ese flexible y efectivo ritenuto antes de la reexposición del primer tiempo. Su pianismo brillante y expresivo gobernó toda la magistral interpretación y no faltaron los momentos memorables, como la magia creada en el último tiempo con esa cadencia junto al timbal a manos de un siempre inspirado Gratiliano Murcia. El éxito fue absoluto y el público despidió en pie a los intérpretes.
César Rus

