Calio Alonso, director artístico de la Ópera de Costa Rica: la música como compañera de vida

Quizá el nombre no les suene, pero es uno de los gestores musicales más informados y activos de la vida musical española. Es Calio Alonso, granadino nacido en Baza en 1985, pianista, licenciado en Bellas Artes y gestor musical, dueño de una inmensa cultura –musical y no musical– que se expresa con fluidez en cinco idiomas. Joven, risueño y siempre dispuesto a todo, es, además, una de las mentes más lúcidas y dinámicas de la gestión y música española actuales. Tras ocupar diversos puestos de responsabilidad en España, en febrero de 2024 fue reclamado por el Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica para ocupar el puesto de director artístico de la Ópera Nacional y Compañía Lírica de Costa Rica.
Esta nueva actividad en el país centroamericano no le ha impedido proseguir su carrera de concertista y su “irrenunciables” colaboraciones artísticas con importantes intérpretes, como la mezzosoprano estadounidense Michelle DeYoung, con la que coprotagoniza recitales de Lieder y grabado su primer disco de Lied –“Lieder des Abschieds”– con el sello IBS Classical. Como intérprete, el “buen arte pianístico” de Calio Alonso es, en la pluma de Arturo Reverter, “delicado, musical, de dicción impecable, ajustado y de especial finura expresiva”. Ha actuado como solista e integrante de conjuntos de cámara, ensembles, grupos corales y orquestas en innumerables países, de Europa y América. Es, además, ”Artista Yamaha” y “Caballero de la orden de las artes y las letras” de la República de Francia.
Pero antes que fraile, el dinámico e inquieto Calio Alonso ha sido cocinero y ha surcado todos los estamentos de la gestión musical, que siempre ha sabido compatibilizar con su vocación de intérprete. La relación de puestos y destinos es inmensa y variada: desde maestro repetidor y pianista acompañante en diferentes universidades y conservatorios, o asistente personal y agente para España de Pablo Heras-Casado, a ilustrado y ameno conferenciante o productor musical y asesor de innumerables instituciones y entidades privadas. Es jurado en prestigiosos concursos de interpretación y colabora con artistas internacionales como Christoph Eschenbach (desde 2021 ha sido su agente para España y Latinoamérica), Joyce DiDonato, Barbara Hannigan, David Afkham o el pianista Konstantin Scherbakov, con quien en 2023 realizó, en calidad de productor, la grabación en formato audiovisual de la integral pianística de Rachmaninov, con motivo de conmemorarse aquel año el del 150º aniversario del nacimiento del compositor ruso.
En su currículo, inmenso y plagado de referencias y acontecimientos, no falta la promoción o participación –como intérprete o gestor– en festivales y ciclos de conciertos internacionales como el Festival de Música española de Cádiz, Festival internacional de música de Úbeda, en el Encuentro de mujeres en el arte de México, celebrado en el Palacio de Bellas Artes de la capital azteca, en la Sociedad Filarmónica de Oviedo, Comunidad de Madrid, director-delegado de Proyectos para gira española de la Joven Orquesta de la Comunidad Europea (EUYO). 2020, adjunto a la Dirección del Festival Internacional de Música y Danza de Granada entre 2017 y 2020, etcétera. En 2023 fue “maestro repertorista” en la Academia de Ópera de Berlín. Su pasión por lo que es su día a día queda bien reflejada en la siguiente frase: “La música es mi compañera de vida”.
Ahora, afincado en San José, sigue mirando a España. No en balde, en una entrevista en Hora 25, en julio de 2023, antes de su “desembarco” en la Ópera de Costa Rica, no vaciló al confesar que “siempre he querido con mi música conectar las dos orillas del Atlántico”. Y en ello anda.
Justo Romero
(foto: Michal Novak)


