BOGOTÁ / Xavier Sabata y la descripción musical barroca del ‘Orlando Furioso’

Bogotá. Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. 18-IX-2026. Xavier Sabata, contratenor. Orquesta Le Concert de l’Hostel Dieu. Dirección: Franck-Emmanuel Comte. Furioso: furia, locura y virtuosismo de un héroe barroco. Obras de Agostino Steffani, Johann Joseph Fux, Nicola Porpora, Antonio Vivaldi, Georg Frideric Haendel.
El recital del contratenor catalán Xavier Sabata tuvo como hilo conductor una preciosa selección de arias y recitativos inspirada en el Orlando Furioso de Ariosto. En este poema épico del Renacimiento italiano, el héroe se enfrenta a diversas aventuras bélicas y amorosas con una vertiente heroica en los combates contra los sarracenos, pero a la vez con una vertiente amorosa que va desde la más idílica ternura, pasando por los enfermizos celos, llegando hasta la misma demencia.
La selección realizada por el cantante estuvo muy ligada al desarrollo psicológico de la pasión amorosa y guerrera del personaje. En la primera parte del concierto los compositores pertenecían a la generación de finales del siglo XVII. El cambio de estilo se percibió en el aria de la ópera L’Angelica de Porpora. En la segunda parte, estuvieron presentes autores más reconocidos del siglo XVIII como Vivaldi y Haendel.
En cuanto a la voz de Xavier Sabata se puede describir como la de un contratenor con un timbre oscuro, más cercano a sonido de la cuerda de mezzosoprano o incluso contralto. Esta cualidad de su timbre le permite dar énfasis al aspecto dramático de los recitativos y las arias seleccionadas en el concierto. El intérprete mantiene su voz homogénea y fresca luego de varias décadas de carrera como solista, tanto en los escenarios como en las salas de concierto.
En la primera parte, Xavier de Sabata interpretó el aria Armi, stragi, vendetta, furore de la ópera Orlando generoso de Agostino Steffani. Lo hizo con gran propiedad, pero como sucede a veces al principio de los recitales operísticos, la voz estaba fría y, si bien el artista lo hizo de manera excelente, el público estuvo parco y no le brindó el aplauso. Pero poco a poco aparecieron los saludos. Más emotivo estuvo el monólogo Io dunque senz’armi de la misma ópera de Steffani. En este lamento se apreció el juego poético entre los versos y el desarrollo musical. El contratenor lo realizó con gran sentimiento y recordó los principios de la ópera, donde la recitación era primordial en el drama, como en la época de Grecia Antigua.
A lo largo de la segunda parte, las arias con da capo seleccionadas de las óperas del Barroco del siglo XVIII se realizaron en su integralidad y, en la segunda parte de cada una de ellas, se realizaron variaciones de acuerdo con el gusto del intérprete. Sabata interpretó con gran bravura el aria Fammi combattere de la ópera Orlando de Haendel. En esta página musical, el cantante estuvo muy inspirado y el canto florido salió de una manera natural y con una línea muy decorada. Esta partitura se convirtió en el plato fuerte de todo el concierto.
La última pieza del concierto fue el monólogo Ah! Stigie larve de Orlando de Haendel. Aquí, Sabata demostró de nuevo la elegancia del desarrollo musical del compositor inglés, con una dramática interpretación de la locura del héroe del poema de Ariosto. El contratenor encarnó el sentido de la tragedia, pero a la vez, logró exponer la psicología del personaje. En este lamento, también incluyó elementos decorativos en la línea musical.
En todo el recital Sabata estuvo acompañado por la orquesta francesa Le Concert de l’Hostel Dieu, dirigida por el maestro Franck-Emmanuel Comte. En los intermedios musicales interpretaron diversas obras de cámaras, entre las que destacó el Concerto para cuerdas en Sol menor, RV 156 de Antonio Vivaldi. Esta agrupación agregó una buena sonoridad y detalló todos los estados de ánimo descritos en los monólogos y las arias.
Ricardo Visbal Sierra
(Fotos: Juan Diego Castillo del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo)


