BARCELONA / Schaghajegh Nosrati, una pianista entregada a Bach

Barcelona. Palau de la Música. 7-IV-2022. Bach, Partitas BWV 825-830. Schaghajegh Nosrati, piano.
La pianista alemana de origen iraní Schaghajegh Nosrati (Bochum, 1989) ha actuado por tercera vez en el Palau de la Música de Barcelona. Su debut tuvo lugar en verano de 2020, y su retorno, en febrero de 2021. En esta ocasión, Nosrati ha ofrecido un maratoniano y exigente recital con las Partitas BWV 825-830 de Johann Sebastian Bach, su compositor fetiche. Un reto por el que Nosrati ha recibido el reconocimiento de grandes pianistas, como Angela Hewitt, Murray Perahia o Daniel Barenboim, además del incondicional apoyo de Andràs Schiff, de quien es asistente desde 2020 en la Barenboim-Said Academy de Berlín.
Interpretar las Seis partitas de memoria, con la concentración y capacidad analítica que ello requiere, es una labor ardua y compleja. Pero esta pianista no muestra fisura alguna a lo largo de unas lecturas profundamente reflexivas, serenas en el equilibrio sonoro, sin hacer apenas uso del pedal, con un gran dominio del contrapunto y una articulación precisa en la riqueza ornamental. Su Bach destila claridad. La elección de unos tempi moderados y su alto grado de profundización le valieron ya el reconocimiento en 2014, cuando se proclamó ganadora del Concurso Internacional Bach de Leipzig.
Nosrati, en el escenario de un Palau que presentaba una pobre entrada, ofreció lecturas profundas en las que imperaba la precisión, aunque sin caer jamás en el alarde, exhibiendo un sonido tamizado y elegante. Maravilló la precisión ornamental en las sarabandas, con tempi muy lentos sobre los que perfilaba con nítida pulsación trinos, mordentes, grupetos y demás diabluras. Las gigas sonaron milimétricamente precisas en el ritmo y clarísimas en la realización de sus contrapuntos, discerniendo diáfanemente las entradas de las voces.
En la segunda parte del recital, ocupada por la Quinta y Sexta partitas, la naturalidad con la que Nosrati fue desgranando la música de Bach siguió fluyendo con exactitud, buscando siempre la esencialidad que encierran estas complejas y sublimes creaciones bachianas.
Lluís Trullén


