BARCELONA / Las voces brillan en ‘La Creación’ de Haydn escuchada en el Palau

Barcelona. Palau de la Música Catalana. 01-III-2024. Palau 100. Directora: Marta Gardolińska. Solistas: Jone Martínez, soprano. Jorge Navarro Colorado, tenor. José Antonio López, barítono. OBC. Cor Jove de l’Orfeó Català. J. Haydn: La Creación.
En su último recital en el Palau, acaecido el pasado 13 de febrero, Andràs Schiff mostraba, como ya ha realizado en infinidad de ocasiones, una defensa a ultranza de la música de Haydn antes de ofrecer una sublime versión de las Variaciones en fa menor del compositor austríaco. Una feliz casualidad permitió que el 29 de febrero se escuchara en el Auditorio Nacional de Madrid a Jordi Savall al frente de Le Concert des Nations interpretando el oratorio Las Estaciones, y que un día después el Palau acogiera el oratorio La Creación, en esta ocasión de la mano de la OBC y bajo las órdenes de su principal directora invitada Marta Gardolińska.
Barcelona ha acogido en los últimos años recordadas interpretaciones de La Creación, destacando la que ofreció René Jacobs el 25 de septiembre de 2015 junto al Collegium Vocale Gent o la de Jordi Savall el 4 de mayo de 2021 en el Palau. Ahora cabía esperar también lo mejor de la versión brindada por la OBC, eso sí, alejada conceptualmente de los criterios interpretativos de las anteriores.
La OBC actuó la noche del viernes en la sala modernista del Palau, la que fue su sede hasta la construcción del Auditori, acompañando al Cor Jove de l’Orfeó Català y a un elenco de solistas vocales integrado por Jone Martínez, Jorge Navarro y José Antonio López. Fue una interpretación de La Creación en la que convivieron momentos interpretativos luminosos junto a otros que cayeron en una uniformidad muy alejada del preciosismo y detallismo que brinda la nítida orquestación de Haydn.
El Caos inicial no terminó de cuajar aquella atmósfera tormentosa y misteriosa resuelta con la luminosa entrada de la tonalidad de Do mayor. El devenir de la versión pecó en su apartado orquestal de uniformidad en el planeamiento de las distintas partes: creación del cielo y la tierra, de los animales y los seres humanos y finalmente la vida en el paraíso de Adán y Eva. Dentro del trabajo orquestal brilló por encima de todo el trabajo de la flauta solista y del clavicémbalo, frente a unas cuerdas excesivamente lineales en la realización de los relieves sonoros.
La dirección de Gardolińska mostró atención preferente a un Cor Jove del Orfeó Català que había preparado a conciencia sus intervenciones. Los coros finales de cada una de las tres partes, coronado con el imponente Singt dem Herrem alle Simmen¡ reflejó el equilibrio conseguido en el trabajo por los directores Pablo Larraz y Oriol Castanyer, cuidando la afinación, dicción e irradiando todo el optimismo y luminosidad que atesoran estos pasajes del oratorio. Unas intervenciones muestras del buen hacer del Cor Jove que en todo momento supo aprovechar la oportunidad que brinda afrontar este sublime oratorio.
Por lo que acontece a los solistas vocales, brilló con especial notoriedad el barítono José Antonio López (Rafael, Adán). Clara proyección, voz que recorría con firmeza por su tesitura, intención y refinamiento, primando siempre la naturalidad expresiva que requieren las sutilezas contenidas en las arias. La soprano Jone Martínez (Gabriel, Eva) brindó los mejores momentos cuando su voz debía enfilarse hacía el registro agudo; un control exquisito del fiato y una claridad de afinación siempre luminosa que culminó en los dúos “Von deiner Güt” y “Holde Gattin, die zur Seite”. Digno de nota resultó asimismo el trabajo del tenor Jorge Navarro Colorado (Uriel), una voz cálida que emerge con prístina claridad y que transmitió bajo un canto repleto de naturalidad.
Una versión que alcanzó los mejores momentos en la tercera parte con una orquesta más sutil en las cuerdas y un coro que volvió a entregarse ante la música de este sublime oratorio. Y solamente desear, que la música de Haydn, como apuntaba en su crónica Rafael Ortega Basagoiti, se programe en todos los ámbitos con mayor asiduidad.
LLuís Trullén


