BARCELONA / La OBC se suma al Festival Emergents del Auditori

Barcelona. L’Auditori. 15-II-2025. Albert Cano Smit, piano. Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC) Stephanie Childress, dirección. Obras de Montsalvatge, Prokofiev, Chaikovski.
A lo largo de este fin de semana el Auditorio ha dedicado su programación a jóvenes promesas del panorama interpretativo nacional e internacional. Conciertos de cámara han compartido cartel con los conciertos sinfónicos de la OBC, constituyendo así una nueva edición del festival “Emergents”. En la tarde del sábado acaparó protagonismo el pianista Albert Cano Smit que, junto a la OBC dirigida por Stephanie Childress, actuó como solista del Concierto para piano nº 1 en Re bemol de Prokofiev, obra escrita por el compositor ruso tras finalizar los años de formación en el Conservatorio de San Petersburgo.
Albert Cano Smit es un pianista hispano-holandés, nacido en Ginebra y formado en la Escolanía de Montserrat y en la Juilliard School, entre otros centros, con unas cualidades interpretativas innegables. Ofreció una versión de la obra de Prokofiev equilibrada en el sonido, compacta en la difusión, superando con seguridad el exigente mecanicismo y los martilleados del primer movimiento. Supo transmitir una atmósfera onírica en el tema central, para posteriormente entrar en un último movimiento al que se echó en falta mayor contundencia sonora en los pasajes de octavas y a su vez, un mayor control del volumen sonoro por parte de la OBC. Cano Smit superó con creces las exigencias de este concierto, al que siguió la interpretación ya fuera de programa del primer contrapunto de El Arte de la fuga de J.S. Bach, corpus musical que grabó discográficamente en junio de 2024.
El compositor Xavier Montsalvatge logró con la obra Caleidoscopi el Premio Extraordinario de Composición del Conservatorio Superior de Música de Barcelona en 1954. Esta suite de ballet para orquesta en cuatro movimientos abrió el concierto con una orquesta entregada a los ritmos antillanos, al colorismo, a los aires de habanera y al sugestivo final “a la indiana”, que denota la maestría de orquestación y sello melódico inconfundible del autor de las Cinco Canciones Negras. El maestro Toldrà estrenó al frente de la entonces Orquesta Municipal de Barcelona Caleidoscopi en el Palau de la Música en mayo de 1955, una obra que “traza en el aire las figuras de un ballet invisible” en palabras del propio Montsalvatge.
La Sinfonía nº 1 “Sueños de invierno” fue estrenada en febrero de 1868, cuando todavía Chaikovski todavía no había cumplido los veintiocho años. Tras las sugerencias de Anton Rubinstein, la obra fue modifica hasta obtener una versión definitiva seis años después de su estreno. Las sugerencias descriptivas de los dos primeros movimientos de la obra –“Sueños durante un viaje de invierno” y la nostálgica “Comarca lúgubre” – recibieron una respuesta cálida , elegíaca, con una dirección meticulosa y contenida por parte de Childress . La orquesta se mostró compacta y muy equilibrada en el empaque sonoro para ofrecernos un Chaikovsky poético en su concepción. Resultó colorista en la espontaneidad transmitida en el Scherzo y brillante en el radiante Final con una OBC que, reforzada con intérpretes jóvenes en los atriles de cuerda, saldó con nota la interpretación de esta bellísima primera sinfonía de Chaikovski. El concierto finalizó con grandes aplausos especialmente dirigidos a la violinista María Pilar Pérez, que ofrecía su último concierto como miembro de la sección de primeros violines de la orquesta, tras cuarenta años dedicados a la OBC.
Lluís Trullén
(foto: May Zircus)


