BARCELONA / Isserlis y Martín brindan un gran concierto junto a la OBC

Barcelona. L’ Auditori. 17-I-2025. Steven Isserlis, violonchelo Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC) Jaime Martín, dirección. Obras de Taltabull, Haydn Shostakóvich.
Los astros parecieron alinearse en el primer concierto que la temporada de conciertos de la OBC ofrecía en el Auditori en este 2025. La sala Pau Casals presentaba un lleno casi absoluto para escuchar a un Steven Isserlis que estuvo imperial interpretando el Concierto en Re de Haydn y a un director como Jaime Martín que terminó ovacionado tanto por los profesores de la orquesta como por el público, tras una colosal versión de la Quinta de Shostákovich.
El programa diseñado con la manida, pero agradecida, estructura de obertura, concierto y sinfonía, se abría con una de las muchas joyas que posee nuestro patrimonio musical y que en contadas ocasiones puede escucharse en directo. La Obertura-Prólogo sinfónico para un drama del compositor Cristòfor Taltabull (1888-1962), fue compuesta en 1909. Formado con Felip Pedrell y posteriormente en Leipzig bajo la tutela de Max Reger, el compositor barcelonés dedicó esta obra impregnada de alusiones brucknerianas y por supuesto wagnerianas, a su profesor bávaro. Tras la recuperación de la partitura por parte del compositor Josep Soler -discípulo de Taltabull- la obra fue grabada en 2012 por la OBC dirigida por el propio Jaime Martín, dentro de un interesante registro titulado “Modernisme simfònic a Catalunya”. La buena sintonía que siempre ha existido entre OBC y Martín se ponía de nuevo en evidencia con una interpretación llena de entusiasmo, refinada en su trazo lírico; música que refleja una década en que Catalunya vivía uno de sus momentos artísticos álgidos y que arquitectónicamente quedó ejemplificado con el onírico Palau de la Música Catalana.

De este momento orquestal romántico, el concierto pasó a una concepción más camerística en cuanto a efectivos orquestales y contexto con la obra concertante de Haydn. Isserlis acaparó todo el protagonismo; su naturalidad interpretativa y la sutileza del sonido fluían en toda su magnitud gracias a una dirección de Martín que supo mantener el nivel de sonoridad en su justa medida, aspecto que en tantas ocasiones hemos reclamado a tantos directores. El concierto exhibe una exigencia que Isserlis afrontó con total astucia. Su Haydn resultó luminoso, diáfano, rebosante de calidez; resultó sutil la interpretación del Adagio en La mayor y atendió a las mil maravillas las resonancias populares que planean a lo largo de todo el rondó final. Un Haydn de refinamiento clásico, preámbulo para la intensidad que emana de una obra como la Sinfonía núm.5 de Shostákovich.
Orquesta y director arrimaron el hombro para ofrecernos una versión intensa, mordaz, entregada tanto en el lirismo como en los pasajes más dinámicos que se despliegan a lo largo de la magistral partitura. El refinamiento conseguido en el Largo, con una punzante contemplación lírica, con una dirección entregada, se elevó como uno de los momentos interpretativamente más intensos. La OBC bien equilibrada en todas sus secciones, reflejaba fielmente la intensidad demandada por un Martin que narró con profundidad y absoluta pasión -incluso se le desprendió la batuta de su mano- toda la intrahistoria que sucede en esta sinfonía. Un Shostakovich que mostró la mejor cara interpretativa de la OBC.
Lluís Trullén


