Scherzo | CRÍTICAS / BARCELONA / Gardolińska y Bomsori se sumergen en la esencia de la música del siglo XX, por

BARCELONA / Gardolińska y Bomsori se sumergen en la esencia de la música del siglo XX

BARCELONA / Gardolińska y Bomsori se sumergen en la esencia de la música del siglo XX

Barcelona. L’ Auditori. 18-XI-2022. Bomsori Kim, violín. Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC). Cor Madrigal. Directora: Marta Gardolińska. Obras de Penderecki, Szymanowski, Pärt y Stravinsky.

Marta Gardolińska debutó como principal directora invitada de la OBC con un programa monográfico dedicado a la música del siglo XX de marcada trascendencia emocional y espiritual. El desgarrador canto fúnebre de Treno por las víctimas de Hiroshima de Penderecki estuvo acompañado por la contemplativa Fratres de Arvö Part y las plegarias contenidas en el en el Salmo 38 de la neoclásica Sinfonía de los Salmos de Stravinsky. El programa se completó con Concierto para violín nº 1 de Szymanowski, escrito durante la Primera Guerra Mundial, el cual nos permitió admirar la excepcional calidad de la violinista Bomsori Kim.

La directora polaca, que ya se había puesto al frente a la OBC en abril de 2021 con una obra tan significativa como El cuerno mágico de la juventud, ahondó aquí en la vertiente más dramática de la obra de Penderecki, extrayendo de la partitura el máximo partido emocional. Otro tanto sucedió en Fratres de Pärt, cuyo místico sonido (reflejado en los tintinnabuli) fue transmitido con el máximo rigor por Gardolińska.

Pero el concierto también abrió una ventana a la luminosidad gracias al virtuosismo de la violinista Bomsori Kim, bien conocida por sus grabaciones de música de cámara junto a Rafal Blechacz y orquestales con la NFM Wroclaw Philharmonic (en obras de Wieniawski o Szymanowski, entre otros). La solista surcoreana ha mantenido siempre una gran afinidad con la música de Polonia y aquí volvió a demostrarlo una vez más. Estuvo espectacular en el Concierto para violín nº 1 de Szymanowsk, brindando una lectura apasionada y brillante al mando de su Guarnerius del Gesú “ex-Moller”, construido en Cremona en 1725 y cedido por la Fundación Samsung de Corea y la Sociedad Stradivarius de Chicago. Bomsori Kim maravilló por su técnica, su elegancia y su toque cálido y persuasivo. Estamos, sin duda, ante una violinista colosal.

Con la presencia del siempre eficiente Cor Madrigal, el concierto se adentró, en su tramo final, en la Sinfonía de los Salmos de Stravinsky. Gardolińska realizó en él una dirección enfática, con sonidos triunfales alternados con instantes de reflexión. Impecable el trabajo de ensamblaje coral con la paleta orquestal, que prescinde de violines y violas en beneficio de una nutrida sección de maderas y la presencia de dos pianos. La principal directora invitada de la OBC cumplió con creces su labor en un programa comprometido, resuelto con serenidad y culminado con una lúcida interpretación de esta exultante obra maestra del período medio de Stravinsky.

Lluís Trullén