BARCELONA / Festival Bachcelona: Entregados a Bach bajo la dirección de Lluís Vilamajó

Barcelona. L’ Auditori. 14-VII-2025. Solistas Salvat Beca Bach. Coro Bachcelona Akademie. Bachcelona Consort. Coro Participativo. Lluís Vilamajó dirección. Obras de J.S. Bach.
El concierto inaugural de la edición 2025 del festival Bachcelona tuvo lugar en la sala Oriol Martorell del Auditorio. Desde que en julio de 2013 naciera este certamen dedicado a la obra de Bach, la respuesta del público ha ido in crescendo y ha permitido al festival consolidarse como una cita ineludible del verano musical barcelonés. Cuando el organista Daniel Tarrida fundó este festival junto a Pau Jorquera, la idea era brindar a jóvenes talentos musicales nacionales e internacionales la oportunidad de compartir trabajo y escenario con músicos profesionales, aspecto que se ha convertido en seña de identidad de Bachcelona. En esta ocasión la soprano Elen Lloyd Roberts, la contralto Justina Vaitkute, el tenor Héctor Ruiz y el bajo Franco Oportus, han sido los solistas escogidos por la Salvat Beca Bach, cantantes que actuaron junto a la veintena de instrumentistas elegidos para integrar el Bachcelona Consort y las catorce voces que han formado el Coro Bachcelona Akademie preparado por Lluís Vilamajó.
El programa del concierto estaba integrado por las cantatas Lobet Gott in seinen Reichen BWV 11 y Lobe den Herrn, meine Seele, BWV 69, que enmarcaban el motete Lobet den Herrn BWV 230 y que tenían la alabanza a Cristo como nexo común temático. A lo largo de los once números que integran la cantata Lobet Gott in seinen Reichen BWV 11 (“Alabad a Dios en su reino”), también conocida como el Oratorio de la Ascensión, se dio cuenta de la calidad y entrega de los solistas y miembros de la orquesta y del coro seleccionados. El entusiasmo y carisma que transmite la dirección de Lluís Vilamajó se evidenció desde el brillante coro inicial Lobet Gott, una muestra de sonoridad brillante, equilibrio sonoro y perfecto empaque entre voces e instrumentos. Jugó un papel destacado el tenor Héctor Ruiz narrador del texto bíblico en el rol de Evangelista con una impecable labor en sus recitativos acompañados y muy especialmente la deliciosa voz de la contralto Justina Vaitkute, que cantó admirablemente la célebre aria “Ach, bleibe doch, mein liebstes Leben”, que posteriormente derivaría en el Agnus Dei de la Misa en Si menor. Impecable asimismo la refinada voz de la soprano Elen Lloyd Roberts, prístina en la proyección y de una calidez en su centro vocal como mostró en la interpretación de la bellísima aria “Jesu, deine Gnadenblicke”.

El coro, impecable en las texturas del coral Nun lieget alles unter dir, alcanzó el cénit interpretativo con el motete Lobet den Herrn. Las voces desgranaban con un preciso equilibrio de los volúmenes ya desde el juego contrapuntístico inicial a cuatro voces de la composición. Una interpretación dotada de sensibilidad, refinamiento y con una variedad de texturas que la dirección experta de Lluís Vilamajó se encargó de transmitir con la entrega absoluta que le es propia. La fluidez emanaba siempre de este Bach expresado con sinceridad y entusiasmo, profundamente trabajado y en la que todos los intérpretes dieron –como el propio Vilamajó explicó tras la interpretación de las tres obras programadas– lo mejor de cada uno de ellos.
De nuevo la voz de la contralto Justina Vaitkute tuvo la oportunidad de brillar en la refinada aria “Meine Seele auf erzähle” de la Cantata BWV 69 contando con el impecable trabajo del concertino y oboe solista, y el bajo Franco Oportus hizo lo propio en la interpretación de “Mein Erlöser und Erhalter”, exponiendo una clara proyección y consistencia en el centro vocal.
Los aplausos unánimes recompensados con los festivos coros finales de las dos cantatas interpretadas y que en esta ocasión tuvieron también la colaboración del coro participativo desde los laterales del primer piso de la sala. Un concierto en el que todos los participantes con Vilamajó al frente, dieron lo mejor de sí para ofrecernos un Bach perfectamente cincelado desde la máxima entrega interpretativa.
Lluís Trullén
(fotos: Frederic Hernández)


