BARCELONA / Estreno de ‘Wanderwelle’, homenaje a Beethoven de Hèctor Parra

BARCELONA / Estreno de ‘Wanderwelle’, homenaje a Beethoven de Hèctor Parra

Barcelona. L’ Auditori, domingo, 2 de febrero de 2020 Temporada OBC. Michaela Kaune, soprano. Ekkehard Abele, barítono. Kazushi Ono, director Programa: Beethoven: Coriolano. Obertura, op. 62‎. Ah, pèrfido! Escena y aria, op. 65‎.Sinfonía nº 5 en Do menor, op. 67‎. Hèctor Parra: “Wanderwelle” para barítono y orquestra (obra encargo OBC).

La música de Beethoven sigue acaparando la programación de los conciertos que en estas jornadas se celebran tanto en el Palau como en el Auditori de Barcelona. Dentro del Festival Beethoven 250 que lleva a cabo la OBC, el último de los programas celebrado este fin de semana tenía como piedra angular la Quinta sinfonía, que junto a la Obertura “Coriolano”, la escena y aria para soprano y orquesta Ah, pèrfido! y el estreno de Wanderwelle  para barítono y orquestra del compositor Hèctor Parra configuraban un programa bajo el leitmotiv de lo heroico y lo trágico.

La OBC bajo las órdenes de su titular Kazushi Ono apostó por la fortaleza, por la rotundidad y por una decidida retórica en la que dramatismo, heroísmo, pasión y contundencia iban de la mano en las respectivas interpretaciones. Su obertura Coriolano incidió en una lectura descriptiva del  heroísmo frente la adversidad; la desesperación temática se sobreponía ante el lirismo que transmite el tema secundario y aquel pathos romántico tan afín a la tonalidad de do menor creaba una atmósfera dramáticamente sombría.

La tragedia musical seguía con Ah, pérfido con  la soprano Michalea Kaune, una voz straussiana que sacaba el máximo partido de las palabras de Metastasio en una página que somete a la cantante a complejos saltos interválicos, amén de  tener que moverse entre una atmósfera clásica y la vehemencia romántica del Allegro assai. Destacado trabajo de una Kaune que incidió en los aspectos más pasionales de la composición imponiendo su voz ante una OBC que mantuvo su línea enérgica.

Esperábamos con interés el estreno del monodrama Wanderwelle, obra encargo de la OBC a Hèctor Parra para este año Beethoven. Bajo palabras de Händl Klauss, basadas en los cuadernos de conversación de Beethoven, esta densa y extensa composición para barítono y orquesta se presenta a nivel musical como un todo monolítico que toma como referencia las Variacions Diabelli. Estructurada en un tema y treinta y tres variaciones incide argumentalmente  en el último período de vida del compositor, a su relación con su sobrino Karl y a la muerte, presentándonos al barítono como una encarnación de Beethoven, como un “holograma del compositor”, utilizando palabras del propio Parra.

Música que se mueve en un ámbito tonal complejo, sometiendo a la voz a un canto a caballo entre el sprechgesang y saltos de compleja afinación y que, pese al buen trabajo del barítono Ekkehard Abele –quien ya ha colaboró en el estreno de la ópera Wilde del compositor barcelonés- su voz se vio ensombrecida por la densa orquestación.

Variaciones laboriosamente construidas que recreaban este mundo interior dramático y convulso, pero que incidían en exceso en efectos como los glissandi o en el uso del metal, cayendo por momentos en la monotonía.

La obra de Parra sirvió como preámbulo a una Quinta Sinfonía cuya versión atendió a un enfoque heroico y dramático en detrimento a la pormenorización de las sutilezas instrumentales. Ono buscó los aspectos más contundentes que emergen de la Quinta ante un público que prácticamente llenó el aforo del Auditorio.