BARCELONA / El Cuarteto Casals y Alexander Melnikov conmemoran el 150º aniversario de Pau Casals

Barcelona. Palau de la Música Catalana. 09/VI/2026. Cuarteto Casals. Alexander Melnikov, piano. Obras de Shostakovich, Brahms.
La Fundació Pau Casals, en acuerdo con la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música Catalana, conmemora desde el año 2015 un concierto en memoria del violonchelista del Vendrell. A lo largo de los años, artistas como Pablo Ferrández, Mischa Maisky, Sol Gabetta, Gautier Capuçon, Steven Isserlis o Truls Mørk, han sido invitados para participar en este concierto de homenaje. El concierto se realiza anualmente en los primeros días de junio, en recuerdo a la fecha del 16 de junio de 1934, cuando se nombró al Casals hijo adoptivo de Barcelona y se le concedió la Medalla de la Ciudad. La presente edición coincidía, además, con el 150º aniversario del nacimiento de Pau Casals y, consecuentemente, el concierto debía tener una significación especial.
El Cuarteto Casals y el pianista Alexander Melnikov fueron los invitados para la ocasión en un programa que incluía el Cuarteto nº 3, en Fa mayor, op. 73 de Shostakovich junto al Quinteto para piano, en Fa menor, op. 34 de Brahms, que como recuerda Bernard Meillat, Asesor Musical de la Fundació Pau Casals, “fue la última obra de música de cámara que Pau Casals interpretó en público, en 1969, en el Festival de Puerto Rico”.
Este concierto ha sido precedido por una sesión matinal, también emitida por streaming, donde Arnau Tomás y Abel Tomás, moderados por Santi Barguñó, han recordado la figura de Casals. Del violonchelista han ensalzado su idea de “la música como expresión de compromiso con la paz en todo el mundo”. También han hecho referencia a su estilo interpretativo: “La pureza alejada de los excesos, la búsqueda de la honestidad sin efectos añadidos, sin priorizar la teatralidad. La fidelidad con el pulso de la obra.”
Con el objetivo de la Fundación de “celebrar el legado artístico, cívico y educativo de Pau Casals en Barcelona”, el Cuarteto Casals impartió una clase magistral en el concierto vespertino, iniciado con el Cuarteto nº 3 de Shostakovich, escrito en 1946. Primero la inocencia, luego la amargura, con los recuerdos sombríos que prevalecen tras el cruento enfrentamiento bélico. El ritmo ternario del Moderato, bajo los contrastes entre compases binarios y ternarios, nos sugerían la angustia y violencia; el Adagio emerge como una marcha fúnebre en recuerdo a los fallecidos en la guerra. El desgarrador movimiento final concluye con el morendo, donde se funden la melancolía y los recuerdos de los terribles años precedentes. La claridad conceptual, el diálogo comprendido como medio para adentrarse en los entresijos de la partitura, resultaban aspectos innegociables para esta lectura ofrecida por el Cuarteto Casals. Intensidad, compenetración, técnica al servicio de la claridad sonora, para ahondar admirablemente dentro de la conmovedora expresividad de esta emblemática partitura.
Bernard Meillat recordaba en las notas al programa que cuando Rusia atacó Ucrania, el pianista Alexander Melnikov se dirigió al público diciendo: “El inicio de una guerra debería ser la más roja de las líneas rojas para todos. La gente está muriendo por una guerra criminal, sin ningún motivo”. Palabras que subscribiría el propio Pau Casals. Melnikov acompañó al Cuarteto Casals en el apasionante Quinteto de Brahms. Alcanzar esta cumbre de la música de cámara romántica expone a los intérpretes a un sinfín de vicisitudes. El cuarteto junto a Melnikov apostaron por la fogosidad romántica, por el ímpetu, ahondando también en una refinada poética expresiva en el Adagio y afrontando vehementemente el ritmo visceral del Scherzo. Versión elocuente del Finale, para precipitarse hacia una conclusión desbordante por su magnitud sonora. Un Brahms pasional, muestra de un derroche de técnica y musicalidad comprendida en la plenitud de su dimensión romántica. La música del Cant dels Ocells puso punto final a este concierto conmemorativo.
Lluís Trullén
(foto: Martí Berenguer)


