BARCELONA / Dulces lamentos en la voz de Magdalena Kožená y el laúd de Azul Lima

Barcelona. L’ Auditori. 16-IV-2026. Magdalena Kožená, mezzosoprano. Azul Lima, laúd. Obras de Purcell, Dowland, Merula, Luna, Dean, Strozzi, Berio, Caccini, Piccinini, Kapsberger
La séptima edición del Festival Llums d’Antiga, que organiza anualmente el Auditori, tiene, además del atractivo de su programación, el aliciente de que los conciertos se desarrollan en distintos enclaves históricos de Barcelona. Además de en diversas iglesias góticas de la ciudad, en el oratorio barroco de Sant Felip Neri o en el antiguo monasterio benedictino de Sant Pau del Camp, el propio escenario de la sala Pau Casals del Auditori se convierte, en ocasiones, en espacio compartido por artistas y público para la realización de conciertos.
La tarde del jueves, la voz de la mezzosoprano checa Magdalena Kožená y el laúd de Azul Lima dedicaron en dicho escenario un concierto ecléctico que abarcaba desde obras del primer barroco hasta la música de nuestro siglo. El primer apartado del programa tuvo como eje vertebrador el lamento, con obras de Purcell, Dowland, Merula y Strozzi. Obras de la transición renacentista hacia el barroco y otras pertenecientes a la escuela veneciana completaron el programa junto a la Sequenza para voz sola de Luciano Berio, y los Gertrude Fragments del australiano Brett Dean, compuestos en 2002.
La voz de Kožená y el laúd de Lima fueron siempre a la búsqueda de unas sonoridades en las que la expresividad y la carga emocional subrayaran las bellísimas melodías de Purcell y Dowland. En In darkness let me dwell, con sus sutiles cromatismos, así como en el celebérrimo Lamento de Dido de Purcell, con su característico descenso cromático por grados conjuntos formando el intervalo de cuarta cromática, se produjo una plena conjunción entre la voz y el laúd. Kožená, impecable en su bellísimo registro central, proyectaba con sobria elegancia la súplica final Remember me, but ah¡ forget my fate.
La mezzosoprano checa supo equilibrar su canto a la emoción de las palabras y a las texturas musicales, obteniendo uno de los punto álgidos en la dramática Canzonetta spirituale de Tarquino Merula, una música que a lo largo de sus más de ocho minutos se fundamenta en una idéntica base armónica de tres acordes para crear un ritmo de dolorosa canción de cuna; la Virgen María canta a su hijo, previendo todos los sufrimientos que acontecerán en su Pasión y muerte; Kožená hilvanó las frases con sensibilidad un sentido dramatismo, propio de una lamentación.

La misma tesitura rodeó la línea expresiva de la bellísima Lagrime mie de la veneciana Barbara Strozzi; la voz de Kožená, tersa, sin fisuras, muy bella en el registro central, jugaba cuidadosamente en la proyección de los ornamentos del da capo y modulaba con esmero los juegos dinámicos con lentitud y pianissimi repletos de dulzura. El lamento Lagrime mie fue publicado en Venecia en 1659, siendo una de las páginas más bellas del catálogo de Barbara Strozzi, un referente en la composición de música vocal de cámara italiana del Siglo XVII.
El recital incluyó, además de algunas intervenciones en solitario laudista argentino con músicas de Luna, Kapsberger y Piccinnini, una mirada a breves fragmentos musicales de Caccini, Odi Euterpe, una mirada a los albores del género opera in musica y a la escuela veneciana de Cesti con Dissetatevi abissi, en la que Kožená sacó a relucir las agilidades de su voz, que tantos éxitos le han aportado con sus interpretaciones dedicadas a la ópera barroca.
Magnífica también en la interpretación de la complejísima Sequenza III para voz femenina de Luciano Berio, que exige una técnica vocal de canto extendido además de utilizar el canto convencional, el parlato, jadeos y risas. A lo largo de la pieza, Kožená mostró un nivel teatral espléndido en su expresión corporal. La cantante ya se había mostrado previamente impecable en la ejecución de los saltos interválicos, en el empleo de la técnica del parlato y en la perfecta afinación en la pieza de Brett Dean Gertrude Fragments, sobre un texto de Matthew Jocelyn basado en Hamlet.
La impecable simbiosis entre Kožená y Azul Lima prevaleció a lo largo de todo el recital, que culminó con la bellísima Quando io vossi l’ altra sera de Tarquino Merula, en la que la mezzo desplegó unos bellísimos juegos de artificio vocales.
Lluís Trullén
Foto: May Zircus


