BARCELONA / Ars Nova gran protagonista de ‘El Mesías’ en el Palau

Barcelona. Palau de la Música Catalana 12-XII-2023. María Espada, soprano; Gabriel Díaz, contratenor. Juan Sancho, tenor. Joan Martín-Royo, barítono. Ars Nova, Finnish Baroque Orchestra. Directora: Mireia Barrera. Haendel, El Mesías.
La directora coral Mireia Barrera, al frente del coro Barcelona Ars Nova, ha sumado a su trayectoria un nuevo éxito con la interpretación del oratorio El Mesías de Haendel, en un concierto celebrado en el Palau e inscrito dentro de la temporada Ibercámera. Este conjunto vocal, nacido en octubre de 2012 y protagonista de las misas polifónicas de Barcelona, centra su repertorio en la polifonía religiosa de los siglos XV al XVII, con especial atención a las obras de las escuelas franco-flamenca, italiana y española. Voces que han actuado en conjuntos como el Collegium Vocale, Huelgas Ensemble, Pygmalion, Les Arts Florissants, Hesperion XXI…., cuya ductilidad y calidad contrastada las hace también aptas para un amplísimo repertorio. La veintena de integrantes del Barcelona Ars Nova se erigieron por su calidad vocal, afinación y equilibrio en los protagonistas de una versión que recalaba en la vertiente más íntima de la esencia de la música de Haendel.
La directora Mireia Barrera tenía ante sí a la siempre eficiente Finnish Baroque Orchestra; formación no muy amplia en efectivos, prístina en la difusión de sonido y en lo que concierne a los detalles que atañen a la afinación. La falta de los habituales fagots en esta versión –elemento que en la partitura haendeliana actúa doblando el bajo continuo– puede explicarse como la constante búsqueda de una sonoridad que rehuía lo efusivo, en pro a un cariz más introspectivo.
En su dirección, Barrera atendía preferentemente a las voces, con un coro que brilló en la polifonía que irradia “And the glory of the Lord”, en los fugados del luminoso “For unto us a Child is born” y ante los dolorosos coros que dominan el inicio de la segunda parte del oratorio. Voces refinadas, cuidadas en la proyección, con momentos como el “Hallelujah” y “Worthy is the lamb” en los que se echó en falta fortaleza. La prístina conducción vocal entre sus voces culminó con una bellísima interpretación de la fuga del “Amén”, aquel final sublime que tanto admiraba Stefan Zweig.
No planeó ninguna sombra sobre las distintas intervenciones de los solistas vocales. El tenor Juan Sancho estuvo excelso en sus arias; desde el accompagnato “Comfort ye my people” su centro vocal corpóreo pero dúctil convirtió sus intervenciones en una delicia. Una voz tan experimentada como la de Joan Martín-Royo, brillante, rotundo, bordó The trumpet shall sound –secundado por un acertado trabajo del solista de trompeta natural de la orquesta– y mostró absoluta eficiencia en todas sus arias. Delicadísima la soprano María Espada con una luminosa versión del aria Rejoice greatly, exhibiendo una voz dúctil, ágil y de una precisa afinación en los agudos de su tesitura. El contratenor Gabriel Díaz, refinado en la expresividad y sumamente elegante en la claridad de su fraseo, completó un cuarteto vocal cuidadosamente seleccionado y eficiente. Una versión de El Mesías que Mireia Barrera planteó desde la búsqueda del refinamiento: sin excesos en las dinámicas; el intimismo se sobrepuso a la elocuencia.
Lluís Trullén
(foto: Mario Wurzburger)


