BARCELONA / Apoteosis brahmsiana con el Cosmos Quartet y el piano de Pérez Floristán

Barcelona. L’ Auditori. 20-IV-2026. Cosmos Quartet. Juan Pérez Floristán, piano. Obras de Schumann, Rodríguez Valenzuela, Brahms.
El Cosmos Quartet sigue una trayectoria ascendente inapelable. En cada ocasión que tenemos la oportunidad de escuchar a este cuarteto fundado doce años atrás, su nivel de superación y de exigencia musical es exponencial. Alcanzada la complicidad sonora, llevada a cabo con los maravillosos instrumentos que llevan entre sus manos construidos por David Bagué, todo converge hacia un único fin: sublimar la música que pase por sus manos. En la Sala Oriol Martorell de L’Auditori, a todas luces la mejor sala donde puede escucharse música de cámara en Barcelona, el Cosmos Quartet vivió una noche en la que se conjuntaron todos los astros musicales. Como guinda al concierto, en la segunda parte se sumó la participación de Juan Pérez Floristán, para ofrecer el Quinteto con piano, op. 34 de Brahms.
La magia empezó a surgir con las delicadas notas del fascinante Cuarteto nº 3, op. 41 de Robert Schumann. Una lectura que ahondó en lo poético, expresada bajo una fuerte carga intimista repleta de romanticismo, en que los diálogos instrumentales atendían al sinfín de cromatismos y modulaciones, y a las astucias armónicas que Schumann ideó para esta página de intensa carga emotiva. La complicidad entre Helena Satué, Bernat Prat, Lara Fernández y Oriol Prat fue absoluta y el sonido de cada instrumento se propagó con una claridad meridiana, gracias también a la gran acústica de la sala. Un Schumann de gran carga emotiva dio paso a la pieza Patres II de Manuel Rodríguez Valenzuela, escrita en 2024. Esta obra, incluida por el Cosmos Quartet en su último álbum Influences III (2024), busca un sinfín de efectos y lleva al límite la sonoridad instrumental. Sonidos agudos, glissandi, peculiares efectos de afinación llevados a cabo mediante la scordatura, conviven dentro de una obra afín a la microtonalidad, de tremenda complejidad sonora, que el Cosmos supo hacer emerger con suma claridad. Aplausos para el compositor Manuel Rodríguez Valenzuela, para una obra efectista brillantemente interpretada.
La bravura imperó en la interpretación del Cuarteto con piano op. 34 de Brahms. Una versión que buscó la dimensión sinfónica, la fortaleza, la vehemencia. La alternancia entre los pasajes angustiosos y el lirismo que sobrevuela el segundo movimiento, planeó a lo largo de una lectura temperamental con un tercer y cuarto movimientos que los intérpretes llevaron al extremo de apasionamiento. Fuea un Brahms concebido bajo un plano sinfónico, que no dio respiro al oyente ante un torrente de ideas que fluían sin cesar. Las melodías se compartían entre los intérpretes, con un Floristán entregado, bravísimo, magistral en toda la interpretación y un Cuarteto fiel a cumplir por su claridad en la exposición temática, los postulados estéticos de la música absoluta de Brahms. Una versión saludada con un sinfín de aplausos, entre un público sabedor que había asistido a uno de los mejores conciertos de música de cámara escuchados en Barcelona en esta temporada.
Lluís Trullén
Fotografías May Zircus


