BADAJOZ / Músicas en el cine

BADAJOZ / Músicas en el cine

Badajoz. Palacio de Congresos. 25-VII-2020. Orquesta de Extremadura. José Gasulla, clarinete. Director: Álvaro Albiach. Obras de Rossini, Mendelssohn-Bartholdy, Barber, Mascagni, Mozart, Smetana, Williams y Morricone.

Fuera ya de temporada, la dinámica Orquesta de Extremadura diversifica su actividad en muy diversos menesteres. El sábado, en el Palacio de Congresos de Badajoz y de la mano de su aún titular, Álvaro Albiach, fue coprotagonista de la Gala de Clausura del 26º Festival Ibérico de Cine, con un programa bien variado configurado por un ramillete de las muchísimas músicas del ámbito clásico que han servido de base o fondo al universo cinematográfico. Desde la obertura de Guillermo Tell de Rossini (La naranja mecánica),  al Intermezzo de Cavalleria rusticana recurrido por Coppola en El Padrino III, sin olvidar el Scherzo de El sueño de una noche de verano (Comedia sexual de una noche de verano, de Woody Allen) o el segundo movimiento del Concierto para clarinete de Mozart (Memorias de África), cuya parte solista fue esmeradamente cantada desde el atril por el solista de clarinete de la propia orquesta, José Gasulla.

Fue un concierto ameno y bien tocado, en el que Álvaro Albiach —quien afronta su última temporada como titular de la Orquesta con una programación cargada de novedad, criterio y exigencia— navegó con pericia y oficio por los nutridos mundos expresivos y estéticos que transita el programa. La aérea efusión lírica del Intermezzo de Mascagni fue cuidada con el mismo celo que la ligereza del scherzo mendelssohniano, que la opulencia narrativa del Moldava de Smetana o los acusados contrastes de la obertura de Guillermo Tell, desde el delicado y comprometido solo inicial de violonchelo al trepidante final, en el que los metales extremeños no desaprovecharon la ocasión de lucimiento que les brinda y exige el gran Rossini.

Tampoco faltaron en el programa músicas tan recurridas como el en estos tiempos aún más manoseado Adagio para cuerdas de Barber (El hombre elefante; Platoon), una vistosa suite de la La guerra de las galaxias, película para cuya música John Williams se inspira en varios clásicos, o los efectivos y siempre bienvenidos pentagramas del reciente fallecido Ennio Morricone, representados por los compuestos en 1988 para Cinema paradiso, de Giuseppe Tornatore. Albiach y sus huestes extremeñas hicieron revivir tantas y tan diversas músicas desde perspectivas y posturas que supieron adaptarse a la naturaleza plural de tan heterogéneo programa. Éxito de un público bien distanciado, en el que cinéfilos y melómanos no escamotearon aplausos y bravos. ¡Lógico!