‘Arte sonoro: una indisciplina’, de José Iges

JOSÉ IGES:
Arte sonoro: una indisciplina. EXIT LA LIBRERÍA (Ciudad de México, 2022). 328 págs.
Se ha hablado y escrito mucho sobre la imposibilidad de concebir un arte sonoro como disciplina artística delimitada y separada de la música y de otras artes. No cabe duda de que los mayores responsables de este desclasamiento son, al fin y al cabo, los propios artistas, quienes a menudo abrazan gustosamente esa dimensión limítrofe, de apertura y de indefinición. Pero José Iges (Madrid, 1951) sabe que otra parte de la culpa la tiene la desmemoria que a esta “indisciplina” aqueja, y por ello ha querido escribir una “guía básica” de aproximación al arte sonoro en la que, por medio de una serie de referencias a autores, obras, textos, eventos y catálogos de exposiciones esenciales —de ámbito tanto nacional como internacional—, examina algunos de sus géneros y formas más comunes, como la instalación y la escultura sonora, el diseño sonoro, la ficción sonora, la poesía sonora, la acción o la performance, proponiendo asimismo reflexiones en torno a cuestiones tan pertinentes como la efimeridad, el archivo sonoro, la noción de arte ‘intermedia’, el uso de las nuevas tecnologías o los componentes sociopolíticos de la escucha.
Sin embargo, cabe decir que, teniendo en cuenta el propósito divulgativo del libro, las cartografías resultantes parecen estar, quizás, demasiado desbalanceadas a favor de aquellas propuestas más cercanas a su campo de acción —fluxismo, conceptualismo, radioarte, etc.— y, de hecho, raro es el capítulo, sea cual sea la cuestión que esté tratando, en el que Iges pierda la oportunidad de citar su propio trabajo o el de colaboradores y colegas con intereses afines —en ocasiones omitiendo algunos otros nombres fundamentales—, lo que puede hacer que la sensación inicial de “estar en buenas manos” —sin perjuicio de la vasta erudición del respetado autor— palidezca con el transcurso de la lectura.
Jesús Castañer


