Anthony Hopkins revela su faceta de compositor junto a Gustavo Dudamel y Gregorio Nieto

El actor Anthony Hopkins lleva unas cuantas décadas encaramado en la cima del cine británico y mundial, pero a sus 88 años ha querido reivindicar su otra gran vocación, la musical, y más en concreto, la de compositor. El actor, ganador de dos premios Oscar, publicará el próximo 21 de agosto Life Is a Dream, un álbum que reúne doce obras escritas a lo largo de seis décadas y que verá la luz bajo el sello Decca Classics.
El lanzamiento supone un hito en la trayectoria artística de Hopkins, quien asegura que «la música fue mi primer amor» y que ha estado componiendo «toda la vida». Como adelanto del disco, se ha publicado Bracken Road, una pieza para piano y orquesta inspirada en los paisajes de su infancia en el sur de Gales, compuesta originalmente en 1963, cuando iniciaba su carrera como actor.
El proyecto ha sido posible gracias a un equipo artístico de primer nivel encabezado por Gustavo Dudamel, al frente de la Philharmonia Orchestra de Londres, y por dos destacados solistas: el violonchelista Gregorio Nieto —protagonista de la portada del número de julio-agosto de SCHERZO— y el pianista Sergio Tiempo. Hopkins ha querido destacar expresamente la aportación de Dudamel, cuya dirección, afirma, «transformó cada nota con un significado profundo», así como el privilegio de colaborar con Nieto y Tiempo en la realización de este trabajo.
El disco refleja una faceta poco conocida del intérprete del terrorífico e inolvidable Hannibal Lecter en El silencio de los corderos y sus secuelas. Sus composiciones evocan recuerdos familiares, su infancia en Port Talbot, el paisaje galés y las personas que han marcado su vida. Entre ellas figura My Fatherland, un homenaje a sus orígenes que, según explica, escribió para honrar «sus humildes comienzos» como hijo de un panadero.
Con Life Is a Dream, Hopkins demuestra que su carrera artística va mucho más allá de la interpretación. Y lo hace rodeado de músicos de referencia, entre ellos Gustavo Dudamel y Gregorio Nieto, cuya colaboración convierte este lanzamiento en uno de los acontecimientos discográficos más singulares de la temporada.


