Andras Schiff graba Bach… ¡al clavicordio!

BACH:
Invenciones BWV 772-786. Sinfonías BWV 787-801. Dúos BWV 802-805. Fantasía cromática y fuga BWV 903. Capriccio sopra la lontananza… BWV 992. Ricercar a tres de la Ofrenda musical BWV 1079. Andras Schiff, clavicordio. ECM (2 CD)
De repente, Andras Schiff, uno de los grandes intérpretes de Bach con piano, siente la necesidad de hacer una confesión en público: posee dos clavicordios y tiene por sana costumbre saludar al día interpretando en uno de ellos la música del cantor. Puede que haya algo de mimetismo con el propio Bach, que, al decir de algunos de sus próximos, gustaba de este instrumento de timbre suave y delicadamente melancólico para la intimidad del hogar. Pero la necesidad de Schiff de vaciar sus adentros fundiéndose con el gran modelo ha ido más lejos, grabando un recital con un puñado bien elegido de obras de Johann Sebastian en un clavicordio construido por Joris Potvlieghe —excelente, por cierto, su artículo del folleto sobre el instrumento y los hábitos de Bach—, según un modelo de mediados del XVIII y de hermosa sonoridad. Que no tiemblen los partidarios del Bach pianístico: Schiff no se ha pasado con armas y bagajes a la trinchera de enfrente. Seguirá, afirma, con su piano, pero…
Se inicia el recital con la personal visión del deliciosamente descriptivo Capriccio sopra la lontananza…, que adquiere una sentimental dimensión en los dedos de Schiff. Pero el grueso del programa lo ocupan las Invenciones a dos partes, las Sinfonías a tres y los Dúos. Obras preferentemente didácticas y a menudo olvidadas por los intérpretes, pero que no están faltas de interés ni expresividad. Y lo cierto es que Schiff, aplicando sabiamente los recursos del instrumento, su sutil y peculiar dinámica, las posibilidades de su tenue vibrato, ofrece una lectura sugerente y comunicativa que transporta al oyente a un mundo de fantasía. Porque algo es cierto: aunque este doble disco no sea sino una anécdota en su extensísima discografía, Schiff, ayudado por una magnífica toma de sonido, ofrece aquí un recital de clavicordio más que convincente.
Mariano Acero Ruilópez


