ALICANTE / Interesante mestizaje musical

ALICANTE / Interesante mestizaje musical

Alicante. Auditorio ADDA. 23-IX-2020. Amores Grup de Percussió. Èlia Casanova y María Maciá, sopranos. Stockhausen / Hildegard von Bingen, Dreizehn.

En colaboración con el Ensems, la tercera jornada del Festival Contemporáneo de Alicante ha estado ocupada por el trío Amores Grup Percussió, fue fundado en 1989 por el valenciano Jesús Salvador ‘Chapi’ y los también percusionistas Pau Ballester y Ángel García, que desde décadas vienen desempeñando la triple función de didactas creadores e intérpretes. Se presentaba en el ADDA con uno de sus trabajos más interesantes de su ya dilatada carrera como es Dreizehn en el que los místicos cánticos medievales del siglo XII de la abadesa Hildegard von Bingen y la vanguardia más rompedora del XX, como la de Karlheinz Stockhausen se unen en una muestra musical en la que ambas figuras quedan perfectamente delimitadas en su estética, generándose un interesante mestizaje que denota el logro de un nuevo trabajo musical bien pensado y fluidamente elaborado. A ello han contribuido las sopranos Èlia Casanova y María Maciá, encargadas respectivamente de cantar las estrofas de la religiosa benedictina y los sones de uno de los más grandes promotores de la vanguardia musical surgida de la Escuela de Darmstadt

El concierto se inició con el canto Karitas abundat, con el que Èlia Casanova hacía una alabanza al sentimiento del amor divino arrodillada en un reclinatorio, hecho que infundía sobrecogimiento en el público, acompañada por los sonidos de una batería de pequeñas campanas levemente implementados por el tintineo de otros elementos percutivos. Apareció seguidamente Libra, primera Tierkreis (Zodíaco) perteneciente a esta colección del compositor alemán dedicada a los signos del horóscopo, cantada por María Maciá, dando muestras, como su compañera, de cuidada impostación y capacidad de emisión, transmitiendo una muy interesante interiorización del arte de Stockhausen convertido en sucesivos melismas.

El vibráfono y la marimba se alternaban en protagonismo melódico en el que siempre llevó la mejor parte el primero activado por Jesús Salvador con ciertos destellos jazzísticos. El cántico O igne Spiritus dedicado por Hildegard al ardor del Espíritu Santo, adaptado por el baterista Ángel García, fue la apertura de la segunda parte, siendo seguido por Cáncer, Scorpio y Géminis en los que la batería fue incorporándose con equiparable importancia. Como si de una cósmica confluencia se tratara, plantearon el final del concierto, introducido por O vos angeli que Èlia Casanova interpretó con la ensimismada delicadeza que requiere este responsorio sacro del medievo, que ha sido muy respetado por ‘Chapi’ en su adaptación. La incorporación de unos tenebrosos  timbales en Leo, elevaron el tono de la actuación llevándola a una tensión sonora de muchos decibelios, que no llegaron en momento alguno a saturar la acústica de la sala de cámara del auditorio, bien preparada con su doble cámara de resonancia, lo que favoreció el disfrute de estas músicas galardonadas en su registro fonográfico como el mejor disco de repertorio en los premios Carles Santos de la Música Valenciana 2018.