Benjamin Alard visita a la familia Couperin

LA FAMILIA COUPERIN
Piezas para clave de Louis, François y Armand-Louis Couperin. Benjamin Alard, clave. MARCH VIVO (1 CD)
El día 1 de febrero de 2020, pocas semanas antes de que España se convirtiera en un paisaje apocalíptico, tuve la fortuna de asistir al mejor concierto para clave que había presenciado. Así lo escribí en estas mismas páginas. Tres años después, pasado el apocalipsis y recuperada la normalidad ciudadana, el sello de la Fundación Juan March ha decidido editar la grabación de aquel memorabilísimo concierto para regocijo propio y —espero— también de usted, querido lector.
En este transcurso Benjamin Alard ha visitado nuestro país con frecuencia, en particular con ocasión de la ejecución de su integral del Clavier-Übung para el CNDM, y también ha avanzado considerablemente en su monumental grabación completa de la música para tecla de Bach, lo que nos da una mejor perspectiva para apreciar el gran logro que supuso aquel concierto. Así, resulta más claro aún que su característico equilibrio entre contención y virtuosismo hace de su Couperin (sea Louis, François o Armand-Louis) una referencia indiscutible. De los tres compositores convocados, solo a Louis lo tenía en repertorio aunque, paradójicamente, fueron los más jóvenes de la saga quienes obtuvieron unas lecturas más magistrales, dentro del soberbio nivel general, donde el dominio técnico se combinó con una expresividad muy directa, sin artificios, casi desnuda, aunque pudorosa al tiempo. Ahí tenemos la humanidad del Tombeau de Mr. Blancrocher, la perfecta diferenciación entre cada uno de los preludios de L’Art de toucher le clavecin o la ternura de La Chéron.
Al resultado contribuyó de forma muy apreciable el maravilloso Keith Hill que Yago Mahúgo tiene en préstamo en la fundación, con un sonido colorista y, si se me permite la expresión, hedonista; algunos dirían que demasiado para el austero Louis.
Javier Sarría Pueyo


