Al rescate de J. B. Foerster, contemporáneo y amigo de Mahler

FOERSTER
Sinfonía n. 2 en Fa mayor; Cyrano de Bergerac, suite. Orquesta Filarmónica de Hradec Kralovve dirigida por Marek Stilec. NAXOS (1 CD)
Uno de los retratos más vívidos de Gustav Mahler lo escribió un compatriota checo que, al igual que Mahler, era un esclavo con salario en Hamburgo durante la década de 1890. A Mahler le pagaban por dirigir 120 funciones al año en la ópera sin tener voz ni voto en la dirección artística. Foerster, cuya esposa Berta Lauterer era la soprano estrella de Mahler, encontró trabajo como crítico musical mientras componía partituras orquestales que nunca se interpretaban. Mahler encontró amigos que financiaron el estreno de su Segunda sinfonía en Berlín. La Segunda de Foerster jamás se interpretó en vida del autor. Cuando Mahler se convirtió en director de la Ópera de Viena en 1897, llamó a Berta para que se uniera a su elenco estelar y ayudó a Foerster a encontrar trabajo en un periódico vienés.
La Segunda de Foerster es estrictamente contemporánea de la Segunda de Mahler y está inspirada por motivos similares. La hermana de Foerster, Marie, acababa de fallecer, al igual que la hermana de Mahler, Poldi. Ambos artistas se debatían y reflexionaban (como revelan sus conversaciones) sobre el sentido último de la existencia terrenal. Pero mientras que Mahler optó por la espectacularidad en su Sinfonía Resurrección, con coros, solistas, bandas fuera del escenario y una gran campana, Foerster se ciñó a los modestos recursos dinámicos de una sinfonía de Dvorák y creó una obra emocionalmente sobria, en la que el movimiento lento es el más eficaz, y también el más sombrío.
En esta singular grabación, la obra está magníficamente interpretada por la Orquesta Filarmónica de Hradec Kralovve dirigida por Marek Stilec. Siempre elegante, la Sinfonía en Fa mayor muestra a Foerster como un compositor más que dotado al que solo le falta el toque de genio o el talento para el plagio. No hay nada de Mahler en esta música.
La pieza que complementa el programa del álbum -la música incidental que compuso para el Cyrano de Bergerac de Rostand- acabó erigiéndose como la obra más popular del compositor checo. Foerster sobrevivió a Mahler, a Berta y a todo ese mundo de ayer, y murió bajo el comunismo en 1951.
Norman Lebrecht


