Robert Brufau (director general del Auditori): “Generar contenidos de calidad es la clave del éxito digital”

Desde finales de 2020, el Sello Digital de L’Auditori de Barcelona se ha convertido en una de las apuestas estrella de la institución, destinada a dar visibilidad a su proyecto artístico y a sus formaciones. De la mano de Naxos han dado el salto a las plataformas de streaming musical, en las que desembarcan con la previsión de publicar una veintena de títulos esta temporada. La perla del sello es una integral dedicada a Maurice Ravel, a cargo de la sinfónica barcelonesa y su titular, Ludovic Morlot; una colección de seis discos que ahora se estrena y que se irá completando progresivamente hasta 2026. Hablamos de todo ello con Robert Brufau, director general de L’Auditori de Barcelona.
¿Por qué nace el Sello Digital de L’Auditori de Barcelona?
Este es un proyecto que tiene que ver con el gran cambio de paradigma que se ha producido en nuestro sector en los últimos años: la transformación digital y la generación de contenidos de calidad, tanto fonográficos como audiovisuales, como clave del éxito. Y aunque la razón de ser de L’Auditori es ofrecer música en vivo, tenemos unos instrumentos en residencia, la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OBC) y la Banda Municipal de Barcelona, que generan contenidos y que teníamos que aprovechar. Por otra parte, esto nos permite el control de los derechos de las grabaciones, que es importantísimo, y poder desarrollar un proyecto discográfico propio, que en nuestro caso pasa también por trabajar con equipos de producción especializados y muy potentes.
¿Cómo se ha desarrollado el proyecto desde su creación, a finales de 2020, a la fecha?
En realidad, el proyecto se pone en marcha mucho antes, en 2019, cuando yo entro a la dirección de esta casa. A partir de ese momento empezamos a trabajar en dos líneas: la generación de las herramientas y la planificación estratégica de las grabaciones, el qué grabar, por qué, qué contenidos… El desarrollo de nuestra plataforma digital también fue clave para la puesta en marcha del proyecto.
¿Cuáles son estos criterios estratégicos, las líneas editoriales?
Tenemos tres líneas. Una está pensada para poner en valor el patrimonio musical catalán, tanto de autores del pasado como actuales; otra recoge el trabajo de las mujeres compositoras y una tercera está enfocada al gran repertorio. La primera tiene mucho valor para nosotros porque forma parte de los principios fundacionales de esta institución, un ámbito en el cual estamos haciendo una apuesta muy seria y este proyecto nos permite dejar constancia de todos los encargos que estamos realizando.
¿Y las otras dos?
El tema de las mujeres creadoras es otra línea que L’Auditori impulsa de manera decidida, tanto en el podio de la orquesta como en el terreno de la composición. Ya hemos publicado grabaciones de obras de Sofía Martínez, Núria Giménez-Coma y Cassandra Miller. Por otra parte, el gran repertorio también es estratégico porque estimula y permite trabajar aspectos que el repertorio contemporáneo no permite. En este caso, nuestro primer gran proyecto es la grabación de la integral para orquesta de Maurice Ravel, dirigida por el maestro Ludovic Morlot, que incluye un total de seis discos. El primero lo presentamos este mes de abril y el resto lo iremos completando progresivamente de aquí a 2026.
¿En qué formatos se presentan estas grabaciones, son sólo digitales o también hay discos físicos?
Ambas cosas. Pero lo importante es que este cambio de paradigma del que hablaba antes nos permite trabajar con múltiples formatos. Esto nos permite dar cabida a grabaciones que antes ni siquiera se hubieran considerado, porque si no tenías 60 minutos de música, ni te planteabas grabar. Ahora, si hacemos un encargo, hacemos la grabación, aunque sea una obra de 15 minutos. Naturalmente, algunas grabaciones van a salir al mercado en formato físico, con una duración estándar, como es el caso de la integral Ravel y monográficos dedicados a Hèctor Parra y Raquel García Tomás, por ejemplo.
Entiendo que el último paso ha sido la incorporación de las producciones del sello a las grandes plataformas de streaming musical.
Efectivamente. Aunque todo este material está disponible en la web de L’Auditori, junto con información complementaria sobre los autores y las obras, nos faltaba establecer una alianza estratégica con un gran distribuidor. Finalmente hemos cerrado un acuerdo con Naxos que se encarga de la distribución mundial de todos nuestros contenidos y nos permite estar presente en más de treinta plataformas digitales.
¿Tienen ustedes datos ya que permitan cuantificar los resultados?
No, aún no tenemos datos concretos, pero sí puedo decir que Naxos está muy impresionado con las escuchas que está teniendo la orquesta. Sólo en Spotify la OBC ya tiene un millón de oyentes mensuales. Y esto, si se le da continuidad, puede acabar siendo un elemento muy importante para la internacionalización de la casa, el prestigio del instrumento y la difusión de los autores catalanes. Es un círculo virtuoso del cual no podemos salir.
¿Qué nos puede avanzar respecto a las líneas que se seguirán en el futuro? ¿Se mantendrá el ritmo de veinte títulos por temporada?
No, no, esta no es una cifra que nos hayamos marcado por sistema. Este año lo podemos hacer porque empezamos a grabar hace ya mucho tiempo y queríamos que el impulso inicial fuera muy fuerte. Pero tenemos previsto seguir con un ritmo intenso, porque estamos generando mucho contenido. De hecho, estamos grabando entre cuatro y cinco semanas cada temporada, pero la cifra de este año se explica porque llevamos ya mucho tiempo trabajando. Este es un proyecto de medio, largo recorrido. Tenemos unos estándares de calidad muy claros, unas líneas editoriales muy bien definidas y un acuerdo con una distribuidora de primera fila. Ahora se trata de dar continuidad al proyecto y persistir.
Ana María Dávila


