10 grabaciones para conocer a Weinberg

10 grabaciones para conocer a Weinberg

Al cumplirse los cien años del nacimiento en Varsovia de Mieczysław Weinberg, el nombre de este coloso de la música soviética, prácticamente desconocido para el melómano occidental hasta bien entrado el siglo XXI, está poco a poco ocupando el lugar que le corresponde en la historia de la música. No como un mero epígono de Shostakovich, su colega, mentor y amigo, sino como un consumado artista poseedor de una voz propia, cuyo ostracismo es atribuible a las terribles circunstancias históricas que le tocaron vivir y padecer (el nazismo y el holocausto al principio, el régimen stalinista más tarde) y no al incuestionable interés de una obra que gozó desde el primer momento en su país adoptivo de defensores de altura (no solo Shostakovich, sino colosos del calibre de Gilels, Rostropovich, Oistrakh o Kondrashin).

El llamado ‘Weinberg boom’ ha tenido su principal reflejo en la avalancha de grabaciones que han venido inundando ininterrumpidamente el mercado discográfico desde las pioneras grabaciones del sello Olympia en la década de 1990. Hoy en día se cuentan por decenas los registros dedicados al compositor, y poco a poco la inmensa producción de este prolífico autor (más de 150 números de opus, además de varias docenas de piezas sin catalogar) está resultando accesible para cualquier aficionado en cualquier parte del planeta. Es sin duda algo de lo que cabe congratularse, pues algunas de las principales obras de Weinberg (tanto en el terreno sinfónico como camerístico, sin olvidar su importante contribución a la ópera) resisten cualquier comparación con los logros mayores de colegas como Shostakovich o Prokófiev.

De hecho, el melómano que desee establecer un primer contacto con el universo creativo del autor polaco-judío se puede sentir desconcertado ante tal avalancha discográfica. ¿Por dónde empezar? La  siguiente lista propone una primera guía de audición para introducirse en la producción weinbergiana; una lista que incluye muchos -no todos- los géneros que abordó y que refleja el creciente interés de los intérpretes actuales por desvelar un tesoro musical que hoy, felizmente, está al alcance de todos.

 

10  Sonatas para violín nºs 4 y 5. Tres piezas para violín y piano.


Stefan Kirpal y Andreas Kirpal. CPO (1 CD)

Entre 1943 y 1982 Weinberg compuso seis Sonatas para violín y piano. La espléndida nº 4 op. 39 (1947), dedicada a Leonid Kogan cuando aún era alumno del Conservatorio de Moscú, y la dramática nº 5 op. 53 (1953), obra magistral y casi desconocida elaborada el año de su encarcelamiento en el apogeo de las purgas antisemitas y dedicada a Shostakovich, que intercedió por su liberación, constituyen obras de escucha prioritaria. Las interpretaciones de los hermanos Kirpal, a la altura -enorme- de las partituras.

Enlace: En Spotify.

 

09  Concierto para violonchelo


Nicolas Altstaedt. Deutsche Symphonie-Orchester Berlín. Michal Nesterowicz. CHANNEL (1 CD)

El Concierto para violonchelo op. 43 de Weinberg fue escrito durante el difícil periodo de la campaña antiformalista en la Unión Soviética en 1948, y consecuentemente silenciado por el propio compositor, que no conseguiría estrenarlo hasta 1957, cuatro años después de la muerte de Stalin. Se trata de una de las mejores obras concertantes de Weinberg, y resulta muy ilustrativo compararlo con el Primer concierto para violonchelo de su colega y amigo Shostakovich, escrito en 1959. Es lo que hace Nicolas Altstaedt en esta notable grabación, que cuenta con un magnífico acompañamiento de Nesterowicz al frente de la Deutsches Symphonie-Orchester Berlin.

Enlaces: En Spotify. En YouTube: Concierto para cello 1. Adagio, 2. Moderato-Lento, 3. Allegro-Cadenza, 4. Allegro.

 

08  Sinfonía nº 5. Sinfonietta nº 1


Orquesta Sinfónica de la Radio Nacional Polaca de Katowice. Gabriel Chmura, director. CHANDOS (1 CD)

Compuesta en 1962, y estrenada con motivo de las celebraciones del 45º aniversario de la Revolución de Octubre, la Quinta Sinfonía de Weinberg pertenece a un periodo de intensa productividad del compositor y fue abiertamente elogiada por Shostakovich, quien afirmó sentirse deslumbrado después de haberla escuchado varias veces durante los ensayos. El director Gabriel Chmura se ha convertido en un ardiente defensor de la obra, pues la ha grabado en dos ocasiones. En su primer registro para Chandos la complementó con la magnífica Sinfonietta n. 1, de 1948.

Enlaces: En Spotify. En YouTube: Sinfonía nº 5, Sinfonietta nº 1.

 

07  Requiem


Elena Kelessidi, soprano. Coro Filarmónico de Praga. Orquesta Sinfónica de Viena. Vladimir Fedoseyev,  director. NEOS (1 CD)

Weinberg compuso su Requiem Op. 96 entre 1965 y 1967. Al igual que otros requiems soviéticos como el de Dmitri Kabalevsky, no pone música a la liturgia de rito romano, sino a poemas seculares de diversos escritores, entre ellos Federico García Lorca. El uso de textos antibélicos vincula esta obra con el War Requiem de Britten, que Weinberg conocía bien. Lejos de tonos dramáticos e imponentes, el Requiem de Weinberg se caracteriza en general por un tono resignado y elegíaco. Sus sonoridades son contenidas, las texturas transparentes con presencia de numerosos solos instrumentales. Núcleo emotivo de esta cuasi cantata (interviene un coro de niños pero el mayor protagonismo vocal es para la soprano) es el cuarto episodio, inspirado en la tragedia de Hiroshima, de coloración vagamente oriental.

Enlaces: En Spotify. En YouTube.

 

06  Sinfonía nº 8 “Flores polacas”


Rafal Bartminski, tenor. Coro y Orquesta Filarmónica de Varsovia. Antonio Wit, director. NAXOS (1 CD)

Compuesta en 1964 para tenor solista, coro y orquesta, la Sinfonía  nº 8  op. 83 es una  de las principales obras maestras de Weinberg sobre la experiencia de la guerra. La sinfonía incluye textos del poeta polaco Julian Tuwim . Como explicó el compositor en una rara entrevista en la época del estreno:
“En la guerra, toda mi familia fue asesinada por los verdugos de Hitler. Durante muchos años quise escribir una obra en la que se reflejaran todos los acontecimientos sobre los hablaba el poema de Tuwin: los contrastes sociales en Polonia antes de la guerra, los horrores de la guerra y, al mismo tiempo, la profunda fe del poeta en la victoria de la libertad, la justicia y el humanismo”.

Enlace: En Spotify.

 

05  Quinteto para piano y cuerdas op. 18. Cuarteto de cuerda nº 8.


Mieczyslaw Weinberg, piano. Cuarteto Borodin. Grabación: 1961 y 1963. MELODIYA (1 CD)

El Quinteto para piano y cuerdas op. 18, obra temprana compuesta por Weinberg en 1944, al poco de su llegada a Moscú, está inspirada en los horrores de la guerra y muestra ya a través de un discurso monumental —se trata de su obra de cámara más extensa— una sorprendente madurez. Estrenado en marzo de 1945 por Emil Gilels y el Cuarteto del Bolshoi, la presente grabación del sello Melodiya puede calificarse de doblemente histórica, pues incluye al legendario Cuarteto Borodin, defensores de primera hora de la música de Weinberg, y al propio compositor al piano. El CD se completa con el magnífico Cuarteto. n. 8 (1959) que durante muchos años fue el único de los 17 en ser interpretado por cuartetos occidentales.

Enlaces: En Spotify.  En YouTube: Quinteto op. 18: 1.Moderato con moto, 2. Allegretto, 3. Presto, 4. Largo,  5. Allegro agitato. Cuarteto nº 8.

 

04  Sinfonía nº 10. Concertino para violin . Rapsodia sobre temas moldavos.


Ewelina Nowicka. Amadeus Chamber Orchestra. Agnieszka Duczmal. Anna Duczmal-Mróz, directora. CPO (1 CD)

Escrita para una orquesta de cámara de 17 músicos, la Sinfonía n. 10 op. 98 (1968) es una de las obras más vanguardistas de Weinberg, con presencia de la serie dodecafónica y de la música aleatoria. Shostakovich expresó una gran admiración por esta obra, cuyos ecos se pueden sentir en su propia Sinfonía n. 14, compuesta poco después. La grabación de Anna Duczmal-Mróz, una de las más activas defensoras en el podio de la música de Weinberg, incluye también el lírico Concertino para violín y orquesta (1948) y la popular Rapsodia sobre temas moldavos (1949), con sus muchas inflexiones de música judía.

Enlace: En Spotify.

 

03  Sinfonías nºs 2 y 21 “Kaddish”


Gidon Kremer, violín. Orquesta Sinfónica Ciudad de Birmingham. Kremerata Báltica. Mirga Gražinite-Tyla, directora. DEUTSCHE GRAMMOPHON (2 CD)

El reciente debut en el sello amarillo de la directora lituana Mirga Gražinite-Tyla ha sido toda una declaración de amor a la música de Weinberg, con dos conmovedoras lecturas de las sinfonías 2 y 21. En la neoclásica Segunda (1946), para orquesta de cuerdas,  Gražinite-Tyla dirige a la orquesta de Birmingham, de la que es titular. Para la Vigésimoprimera, última de las sinfonías completadas por Weinberg (la 22 quedó inconclusa) el violinista Gidon Kremer, otro de los grandes campeones de la obra del autor polaco, presta a su Kremerata Baltica y él mismo empuña el violín solista.

Enlaces: En Spotify.  En YouTube Sinfonía. nº 2: 1. Allegro moderato, 2. Adagio, 3. Allegretto. En YouTube la Sinfonía nº 21: 1. Largo, 2. Allegro molto, 3. Largo, 4. Presto, 5. Andantino, 6. Lento.


02   Cuartetos de cuerda completos


Cuarteto Danel. CPO (6 CD)

Fechados a lo largo de casi medio siglo, los diecisiete cuartetos de Weinberg pueden parangonarse, como logro total y sin menoscabo alguno, con los quince de su ilustre colega y protector Dimitri Shostakovich, y constituyen uno de los más importantes corpus cuartetísticos del siglo XX. Ha correspondido al Cuarteto Danel el honor de llevar a cabo la primera grabación integral de la colección, proeza realizada para el sello CPO entre los años 2006 y 2012 con resultados artísticamente superlativos.

Enlaces: En Spotify CD1, CD2, CD3, CD4, CD5, CD6. En YouTube: Cuartetos nº 4,  nº 5,  nº 16,


01  La pasajera


Michelle Breedt, Elena Kelessidi, Roberto Saccà. Coro Filarmónico de Praga. Orquesta Sinfónica de Viena. Director musical: Teodor Currentzis. Director de escena: David Poutney. NEOS (1 DVD)

El llamado ‘Weinberg boom‘ recibió en 2010 un definitivo espaldarazo con la primera puesta en escena, en el marco del Festival de Bregenz, de su ópera sobre Auschwitz La pasajera, primera de sus siete partituras líricas, en una espléndida producción firmada escénicamente por David Pountney y dirigida por Teodor Currentzis. Con libreto de Alexander Medvedev basado en la semiautobiográfica novela homónima de la polaca Zofia Posmysz, superviviente de Auschwitz, la poderosa escritura musical de La pasajera, tensa y descarnada, que al oyente habituado al tratamiento vocal y a los colores instrumentales de autores como Janácek, Britten o Shostakovich sonará en ocasiones enormemente familiar, consigue secuencias de una extraordinaria eficacia dramática y un lirismo tan intenso como despojado.

Enlace: Vídeo en YouTube (sin subtítulos).