MADRID / Microforma y macroforma (el Cuarteto Gerhard en las Series 20/21 del CNDM)

MADRID / Microforma y macroforma (el Cuarteto Gerhard en las Series 20/21 del CNDM)

Madrid. Auditorio 400. 15.IV.19. Kurtág, Six Moments musicaux y Officium breve. Rueda, Cuarteto n.1 y Cuarteto n.4 Still life. Cuarteto Gerhard.

Tomás Marco

György Kurtág es uno de los compositores más personales de su tiempo y un maestro de la microforma ya que descarta los grandes desarrollos, en oposición a Bartók, y practica un estilo lapidario de raíz weberniana aunque distinto pensamiento. Six moments musicaux op.44, de 2005, es un delicado fresco de miniaturas expresivas de gran belleza mientras Officium breve in memoriam Andreae Szervánsky op.28, de 1989 muestra la permanencia de unas ideas musicales que son eficaces e insisten en un pensamiento particular.

Kurtág abría y cerraba programa contrastando con dos importantes obras del español Jesús Rueda. El Cuarteto n.1 data de 1990, muy bien escrito en los predicados especulativos de la vanguardia posterial que encorsetaba con sus presupuestos técnicos y estéticos la voz personal de un compositor que sin duda la tiene, aunque es una época en que la escuela sobrepasa al individuo.  Franco contraste con el estreno del estupendo Cuarteto n.4, Still Leben.  Lo que en Kurtág es microforma aquí se convierte en un concepto expansivo y muy creativo de la macroforma. Aparentemente su estructura formal cuadripartita sería más clásica que la del primero. Nada de eso. Aquí brilla una potente personalidad con soluciones originales y sonoramente muy atractiva. Así, la espléndida forma recurrente del primer movimiento, la intensidad del segundo y el nervio del tercero que desembocan en un cuarto y final con un original trato de las estructuras repetitivas. Una obra de gran categoría cuya notable longitud no acusa momentos de decaimiento, mantiene siempre la atención, y logra un brillante trabajo formal y expresivo.

Magnífica interpretación del Cuarteto Gerhard. Judit Bardolet, Lluis Castán, Miquel Jordá y Jesús Miralles constituyen un plantel de soberbios jóvenes artistas capaces de homogeneizarse en un grupo de técnica perfecta, afinación exacta, y gran capacidad de compresión y expresión de las obras. Versiones admirables que los convierten en un maravilloso cuarteto al nivel de los mejores españoles y europeos. Dan una lección de buen hacer, de profesionalidad y de gran musicalidad absolutamente fiable.