Teresa Riveiro Böhm no podrá dirigir a la OCNE y será sustituida por Afkham

Teresa Riveiro Böhm no podrá dirigir a la OCNE y será sustituida por Afkham

David Afkham, director titular y artístico de la Orquesta y Coro Nacionales de España, dirigirá el concierto Descubre…Conozcamos los nombres del próximo domingo, 8 de noviembre (12:00 horas), en el Auditorio Nacional de Música en sustitución de la directora Teresa Riveiro Böhm que se ha visto obligada a cancelar su participación con la OCNE por circunstancias derivadas de la pandemia Covid-19. La Orquesta Nacional de España interpretará el programa previsto con las obras: Divertimento para cuerdas de Béla BartókSinfonía nº 4 en La mayor, op.90, “Italiana”, de Felix Mendelssohn.

El formato Descubre…Conozcamos los nombres propone al público audiciones comentadas sobre los autores y las obras a través de una presentación audiovisual de diez minutos previa a la interpretación de cada composición, que en esta ocasión correrá a cargo de Sofía Martínez Villar, profesora titular de percepción auditiva y divulgadora musical.

Comparadas con otras obras de Bartók de inspiración folclórica más directa o de lenguaje más vanguardista, el Divertimento para cuerdas resulta una pieza de contornos más clásicos. Reminiscente del concerto grosso barroco y de los divertimentos dieciochescos –un género destinado a la amenización de eventos sociales–, la obra conserva plenamente el sustrato nacional húngaro característico de su autor. Su composición, auspiciada por el filántropo suizo Paul Sacher, supuso además un último momento de paz antes de su forzada emigración a los Estados Unidos por el inicio de la II Guerra Mundial, un amargo periodo marcado por las penurias y la enfermedad.

Mendelssohn se propuso desde joven restaurar las formas musicales más nobles del pasado –entre ellas, la sinfonía– en contra de las modas musicales de carácter frívolo que París comenzó a irradiar por toda Europa durante las primeras décadas del Romanticismo. Aunque la compuso con apenas 24 años y en ningún momento la juzgó digna del legado beethoveniano –su objetivo último–, la Sinfonía Italiana cosechó un extraordinario éxito para su autor gracias a la ligereza de su inspiración, lo ordenado de su planteamiento y la variedad y certero poder evocador de sus estampas musicales.