Shostakovich y Conrado del Campo, el quinteto y la guerra

Shostakovich y Conrado del Campo, el quinteto y la guerra

El próximo miércoles 26 de febrero, el Cuarteto Brodsky [en la foto] y el pianista Martin Roscoe protagonizan en el Auditorio de la Fundación Juan March un muy interesante concierto titulado “Conrado del Campo y Shostakovich: dos quintetos, dos guerras”. En programa, dos obras de disímil fortuna, pero en cierto modo paralelas, al estar ligadas por el común denominador de la plantilla, la cronología y la guerra. Por un lado está el célebre Quinteto con piano op. 57 que Dmitri Shostakovich compuso en la segunda mitad del año 1940 a petición del Cuarteto Beethoven para interpretarlo de manera conjunta (Shostakovich era un excelente pianista). La Segunda Guerra Mundial había estallado ya, pero el pacto de no agresión entre la Unión Soviética de Stalin y la Alemania de Hitler todavía seguía en pie. Aun así, en el Quinteto opus 57 se respira un clima de tensión que ni siquiera los movimientos lentos logran suavizar. La obra fue uno de los grandes éxitos de Shostakovich y gustó también a las autoridades soviéticas, que le concedieron el Premio Stalin.

Mucho menos conocido es el Quinteto con piano en Mi mayor “Episodio de una vida combatida y dolorosa” de Conrado del Campo. La composición del quinteto se remonta a 1938, durante la Guerra Civil, y la primera versión se terminó en 1941, es decir: en fechas muy cercanas al quinteto de Shostakovich, aunque el quinteto adquirió su forma definitiva en 1952. También el quinteto de Conrado del Campo resultó ganador de un premio, el Samuel Ros de 1953, que le fue concedido al compositor diez días antes de su fallecimiento. Desde 1954, la obra no se ha vuelto a tocar, por lo que su programación en la temporada de la Fundación Juan March supone su primera interpretación en tiempos actuales.

Escrito en cuatro movimientos, el Quinteto con piano en Mi mayor se inspira en un episodio de la vida del músico: el 3 de junio de 1938 un obús penetró en su estudio, aunque no llegó a estallar. De ahí que la obra adquiriera carácter de reflexión sobre la guerra desde las coordenadas estéticas propias del compositor, que busca armonizar elementos romántico tardíos y nacionalistas.