Lina Tur Bonet y el ‘stylus phantasticus’, en el Auditorio Nacional

Lina Tur Bonet y el ‘stylus phantasticus’, en el Auditorio Nacional

La violinista Lina Tur Bonet vuelve a explorar, junto a su grupo, Musica Alchemica, uno de los periodos más fascinantes de la historia de la música: el de la emancipación del violín como instrumento solista. El violín surge en la primera mitad del siglo XVI como un simple miembro —el más agudo— de la familia de las violas, y durante casi cien años no pasa de representar ese papel de comparsa. Su emancipación como instrumento solista se produce con el cambio de siglo, gracias sobre a un grupo de músicos que trabajan en el norte de Italia, cuya influencia se deja sentir pronto al otro lado de los Alpes. Principalmente, en Centro Europa: Austria y Alemania.

Es la eclosión del stylus phantasticus, lo que el polímata Athanasius Kircher definía como “el más libre y desenfrenado método de composición. No está atado a nada, ni a las palabras ni a melodías. Fue instituido para exhibir la habilidad y desvelar el oculto diseño de la armonía y la ingeniosa composición de frases armónicas y fugas”.

Lina Tur Bonet, junto al violagambista Ronald Martín Alonso, al contrabajista Andrew Ackerman, al tiorbista Jadran Duncumb, a la arpista Sara Águeda y al clavecinista Adriá Gràcia, ofrece mañana, 21 de octubre, en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional (19:30 horas) un programa, bajo el título de Phantasticus, con obras de algunos de los más brillantes compositores del siglo XVII adscritos a ese estilo: Heinrich Ignaz Franz von Biber, Giovanni Antonio Pandolfi Mealli, Johann Paul von Westhoff y Georg Muffat.

(Foto: Pablo F. Juárez)