La JONDE estrena obras de Raquel García-Tomás y David Moliner

La JONDE estrena obras de Raquel García-Tomás y David Moliner

La Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) realizará entre el 16 y el 19 de enero una gira en donde interpretará el programa que concluye su primer Encuentro Sinfónico de 2021, celebrado del 7 al 15 de enero en el Auditorio y Palacio de Congresos de Zaragoza.

Bajo la batuta de Lucas Macías, la JONDE ofrecerá dos estrenos absolutos: Sonic Canvas de la compositora Raquel García-Tomás (1984), Premio Nacional de Música 2020, y Figuratio I, del percusionista y compositor David Moliner (1991). Ambas obras son encargos de la Fundación SGAE y la Asociación Española de Orquestas Sinfónicas (AEOS). El programa se completará con la Sinfonía nº2 de Johannes Brahms.

Los conciertos tendrán lugar en el Palacio de Congresos de Zaragoza (16 y 17 de enero), el Auditorio Nacional de Madrid (18 de enero) y en el Centro de Exposiciones y Congresos Lienzo Norte de Ávila, el día 19.

En palabras de la compositora Raquel García-Tomás, “la obra Sonic Canvas surge del deseo de ‘pintar con sonidos’ un lienzo imaginario, tal y como su título sugiere. Aspectos como el color, la textura y la densidad toman aquí un nuevo significado lejos de las convenciones habituales. Debido a la sinestesia que me acompaña desde que tengo uso de razón, asocio el color especialmente a las alturas, la armonía y los cambios de registro. Es por eso que Sonic Canvas es una representación personal de lo visual a través del sonido. Los diversos materiales que configuran la obra aparecen y desaparecen tal y como si estuvieran accionados por una especie de interruptor que enciende y apaga el discurso musical. En esta pieza de carácter onírico con toques juguetones, conviven varios ‘paisajes’ que se construyen ‘en diferido’. Se utilizan motivos y texturas que reaparecen a lo largo de la obra y que toman caminos distintos cada vez: a veces se ven interrumpidos, a veces se esfuman y a veces consiguen reaparecer para desarrollarse o transformarse en un nuevo entorno sonoro”.

En cuanto a su obra Figuratio, David Moliner explica que “parte de una premisa directa: la línea como elemento motor de un discurso musical y la línea en todas sus vertientes, horizontalidad, permutación cíclica, desarrollo semivertical y oscilaciones temperadas. La parte lógica de la interacción lineal, es decir, el logos, es el elemento clave de la concepción artística de la obra, que deriva en estados emocionales. A su vez, la nomenclatura concierto está escrita como un organismo vivo en el que todos los instrumentos están ‘contaminados’ del lenguaje percusivo. La influencia pictórica es clave para entender la concepción tímbrica de Figuratio, especialmente el cuadro Stadia II de Julie Mehretu, donde las líneas devienen a modo de ‘rizomas’ en movimiento de rotación de color radical. La expansión de los límites musicales de expresividad en un tiempo compacto afecta también al gesto corporal, entendido éste como una prolongación del propio instrumento bajo la premisa estética del dinamismo constante”.

(foto: Pablo Paniagua)