Jota Martínez y su Instrumentarium Musical Alfonsí abren la muestra de Música Antigua de Alcalá de Henares

Jota Martínez y su Instrumentarium Musical Alfonsí abren la muestra de Música Antigua de Alcalá de Henares

La música de los manuscritos alfonsíes, con los instrumentos representados en los mismos, es algo inédito que podrá verse y oírse por primera vez desde que hace más de 800 años sirvieran de modelo para las ilustraciones que acompañan la obra literaria y musical del rey castellano Alfonso X, conocido como “el Sabio”. Será este sábado, 28 de diciembre, en la inauguración de la Muestra de Música Antigua de Alcalá de Henares.

La primera colección completa en el mundo de estas características se la debemos a Jota Martínez, especialista en instrumentos musicales de la tradición medieval española que durante quince años se ha dedicado a hacer posible este magno proyecto. Su enfoque riguroso y acertado lo conforma como testimonio vivo de la gran riqueza de nuestra cultura, siendo un referente para organólogos, lutieres, medievalistas, músicos o historiadores, así como también puede considerarse, por su trascendencia y envergadura, patrimonio de la humanidad. Estos instrumentos musicales han dormido entre las páginas de pergamino de los códices medievales durante centurias, solo al alcance de las miradas de unos pocos privilegiados que se acercaron hasta ellos para hacer trabajo de investigación, estudio o documentación.

La actividad intelectual de Alfonso X fue muy fecunda a lo largo de todo su reinado. Pero, sin duda, la obra más íntimamente ligada al propio rey fue la extraordinaria colección de cantigas marianas, consideradas el monumento más importante de la monodia lírica mariana de la Europa medieval. Las cantigas a Santa María están compuestas en lengua galaicoportuguesa bajo la propia dirección y estímulo del monarca, en las que participó como trovador poeta con algunas creaciones originales. El gusto del rey Alfonso por la música explica el elevado número y la alta calidad de los músicos nacionales y extranjeros que lo rodeaban en sus cortes de Toledo y Sevilla, además de la orientación estética que imprimió al repertorio de las cantigas, junto a las que también quedaron representados muchos instrumentos musicales puestos en manos de sus tañedores.