JEREZ / Equilibrado concepto de la ‘Flauta Mágica’

JEREZ / Equilibrado concepto de la ‘Flauta Mágica’

Jerez. Teatro Villamarta. 26-I-2020. Mozart, La flauta mágica. Rocío Ignacio, Leonardo Sánchez, Manel Esteve, Alba Chantar, Vittoriana de Amicis, Stefano Palatchi, José Manuel Montero, Lucía Tavira, Leticia Rodríguez y María Ogueta. Coro del Teatro Villamarta. Orquesta de Córdoba. Director musical: Carlos Domínguez-Nieto. Director de escena: Francisco López.

La temporada de ópera del Teatro Villamarta ha tenido como singular referencia la representación de La flauta mágica, para la que ha contado con la categoría artística de dos grandes profesionales como son Francisco López en la dirección escénica, con la colaboración del experimentado figurinista Jesús Ruiz, y Carlos Domínguez-Nieto en el foso, dirigiendo a la Orquesta de Córdoba de la que es titular artístico desde hace dos años. El primero ha querido enmarcar la historia de esta ópera en un teatralizado cuento para niños en el que, inspirado en formato de diorama, se erigen en organizadores a la vez que espectadores de su acción. Con este planteamiento de teatrito infantil dentro del teatro, presentó Francisco López su desarrollo escénico al que dio un carácter fantástico, revisando así la idea que tuvo de esta obra el año 2007. Carlos Domínguez-Nieto, con una gran experiencia operística fuera de nuestro país, dirigía desde el foso por vez primera en España, lo que significaba un aliciente añadido para el oyente, sabedor del reconocimiento que tiene este maestro en Alemania desempeñando este importante cometido, donde ha cimentado gran parte de la proyección de su carrera.

El entendimiento de ambos quedó patente en su coincidente asunción del paradigmático contenido de esta ópera, toda una simbólica declaración estética del idealismo kantiano llevada a su más alta expresión, en la que el drama se justifica en una música genial, y ésta adquiere su mayor sentido dando vida a la acción. Este fabuloso equilibrio se consiguió desde la rica experiencia dramática del director de escena, reorientando su propia idea de la obra, y la delicada elegancia con la que el maestro Domínguez-Nieto trató la partitura, ejemplo de un músico atento a la forma y respetuoso con el mensaje mozartiano desde una contrastada libertad de recreación.

El elenco vocal supo percibir, apreciar y posteriormente conjugar ambas intenciones, asumiendo y expresando en cada caso lo mejor de su arte. Entrando en unas breves consideraciones al respecto, hay que manifestar la muy grata primera impresión causada por el joven mejicano Leonardo Sánchez en el papel de Tamino, mostrando al principio de su intervención buenos mimbres de heldentenor, ya que apunta notable entonación con equiparables fraseo, legato y dicción desde un adecuado entendimiento musical, que le permitió afrontar los retos que Mozart lleva en esta ópera a su máximo grado. El ejemplo lo tiene en su admirado compatriota Francisco Araiza, que bordó este rol en innumerables ocasiones. Habrá que seguir la carrera de este cantante para confirmar la continuación del éxito que ha apuntado en esta representación.

La entrega de la soprano Rocío Ignacio fue absoluta. No obstante hay que considerar que su voz se mueve por unos caracteres tímbricos más dramáticos que el que pide el personaje de Pamina, que debe adscribirse a una más determinante capacidad lírica por la sentimentalidad que conlleva su acción. En cuanto al barítono Manel Esteve hay que decir que, asumiendo desde el punto de vista dramático-bufo la función balance de Papageno dentro del argumento, lo acompañó con una expresividad vocal de segura musicalidad al responder con profesionalidad a las matizadas indicaciones provenientes del foso.

La cantante italiana Vittoriana de Amicis cumplió vocalmente en la siempre esperada aria Der Hollë Rache kocht in meinem de la Reina de la Noche del segundo acto, cuya interpretación le llevó cierto hieratismo gestual, comprensible ante las tremendas dificultades de emisión y proyección de voz que tiene su canto. La experiencia actoral de Stefano Palatchi haciendo del sacerdote Sarastro, se impuso sobre su quebradiza voz, lo que no le impidió funcionar con solvencia desde el punto de vista lírico-dramático. La homogeneidad vocal de las tres damas, a cargo de las sopranos Lucía Tavira, Leticia Rodríguez y María Ogueta, surtió un agradable efecto en el quinteto del primer acto Hm! Hm! Hm! junto a Tamino y Papageno, produciéndose uno de los momentos más atrayentes de la representación. Finalmente, hay que hacer mención del tenor José Manuel Montero haciendo del moro Monostatos. Supo transmitir la grotesca malicia de su papel con una resolutiva capacidad actoral, que quedó realzada en la vivacidad lírica que pide Mozart en el aria Alles fühtl der Liebe Freuden en su deseo de besar a Pamina.

En cuanto a los demás elementos musicales hay que valorar positivamente la preparación del coro, como la mostrada en el adagio O Isis und Osiris, welche Wonne! con el que Mozart transmite un sentimiento de esperanza y trascendencia para que Tamino sea admitido en la comunidad de iniciados, o el detalle del buen efecto producido por la pianista armenia Silvia Mkrtchyan, que ha ejercido en la producción como repetidora, imitando el carrillón de Papageno con muy efectivo sentido musical. Con la sedosa sonoridad de la Orquesta de Córdoba, el director quiso expresar la sugerente a la vez que sugestiva intensidad dinámica que debe tener dentro de un singspiel alemán, género al que pertenece esta obra. Esta primera experiencia de Carlos Domínguez-Nieto dirigiendo ópera en nuestro país hace albergar muchas expectativas de cara al futuro, ya que ha demostrado la sensibilidad de un operista consumado, forjado en escenarios de la importancia como la que tiene la Ópera de Cámara de Múnich, de la que es principal director invitado, y por haber sido titular durante varios años de la Ópera Eisenach, patria chica de Juan Sebastián Bach.

Una vez más, el Teatro Villamarta justificaba con esta producción el ser conocido como Centro Lírico del Sur, manteniendo así su indiscutible referencia dentro del panorama operístico en Andalucía.