‘Il Pirata’ de Bellini atraca por primera vez en el Teatro Real

‘Il Pirata’ de Bellini atraca por primera vez en el Teatro Real

Tercera ópera de Vincenzo Bellini tras Adelson e Salvini y Bianca e Gernando, Il Pirata llega por vez primera al escenario del Teatro Real en una producción propia del coliseo madrileño en coproducción con el Teatro alla Scala de Milán firmada escénicamente por el veterano Emilio Sagi, con escenografía de Daniel Bianco, iluminación de Albert Faura y figurines de Pepa Ojanguren. Estrenada precisamente en la Scala el 27 de octubre de 1827, Il Pirata no goza del prestigio de creaciones posteriores del compositor de Catania, como I puritani, La sonnambula o, por supuesto, Norma, pese a que tanto en su estructura dramática (el libreto es de Felice Romani) como en sus aspectos musicales, presenta rasgos innovadores y definitorios del estilo belliniano posterior; así y todo, durante la segunda mitad del siglo XX gozó de defensoras del calibre de Maria Callas o Montserrat Caballé, quienes incorporaron al personaje de Imogene a su repertorio e incluso lo llevaron a los estudios de grabación.

El Teatro Real ofrecerá un total de catorce funciones de Il Pirata que se prolongarán durante las tres primeras semanas de diciembre, a partir de su estreno el próximo sábado 30 de noviembre, en las que se alternarán tres diferentes repartos. Los tenores Javier Camarena, Celso Albelo y Dmitri Korchak se repartirán el peliagudo papel de Ernesto; las sopranos Sonia Yoncheva, Yolanda Auyanet y Maria Pia Piscitelli defendrán el citado papel de Imogen, mientras que el papel baritonal de Ernesto será defendido por George Petean, Simone Piazzola y Vladimir Soyanov. Al frente de la orquesta titular del Real se situará el especialista en el repertorio italiano del XIX Maurizio Benini, mientras que, como de costumbre, Andrés Máspero se responsabilizará de la importante intervención del coro.

Romani y Bellini partieron para la elaboración de Il Pirata del drama gótico Bertram, or The Castle of Saint Aldobrand del escritor irlandés Charles Maturin (1782-1824), creando una obra de oscura, tempestuosa y fatalista savia romántica. Su trágico final ha sido visto como un germen del gran melodrama romántico, al cual la sensual y siempre cautivadora belleza de las melodías bellinianas prestan un inconfundible aroma. Al mismo tiempo, se trata de una partitura de endiabladas exigencias vocales para los tres protagonistas, circunstancias que explican la necesidad de repartos muy sólidos como los que el Real propone para este destacado estreno.