Grigory Sokolov, un año más en el Ciclo de Grandes Intérpretes

Grigory Sokolov, un año más en el Ciclo de Grandes Intérpretes

Grigory Sokolov vuelve al Ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Scherzo el próximo 1 de marzo, en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional, para ofrecer un recital con cuatro polonesas de Chopin (op. 26 nº 1 y 2, op. 44 y op. 53) y los 10 Preludios op. 23 de Rachmaninov.

El Ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Scherzo supone ya una parada obligatoria dentro de la gira española que Grigory Sokolov celebra cada año. Para un año marcado por el silencio, el pianista ruso ha preparado un programa que engloba algunas de las piezas posiblemente más bellas del repertorio pianístico. Del genio polaco interpretará las Polonesas nº 1, 2, 5 y 6, que que aúnan el virtuosismo propio del pianismo chopiniano con una línea de bel canto pura y sincera, que consigue hacer cantar al instrumento rey. Son cuatro polonesas que reflejan a un Chopin nostálgico, que abandona Varsovia sin saber que no la volverá a pisar, pero que, a su vez, nos muestran una progresión del Chopin que llega a París como virtuoso hasta convertirse en el docente más prestigioso de la capital francesa.

A estas cuatro polonesas les seguirán los preludios de la Op. 23 de Rachmaninov, diez imágenes reveladoras que continúan la senda de los ciclos de preludios de Chopin y Scriabin, pero con el desarrollo formal —propio y personal— con el que Rachmaninov lleva el género a su cima musical dentro del pianismo del siglo XX.

El Ciclo de Grandes Intérpretes, que este año cumple su vigésimo sexta edición, comenzó precisamente un 18 de abril de 1996 con el primer recital de piano que Sokolov ofrecía en España. El pianista ruso cumplía ese día 46 años, y, aunque ya había realizado algún que otro concierto con orquesta en nuestro país, fue aquel 18 de abril cuando por primera vez se subía solo a un escenario para ofrecer un recital, que muy poco tiempo después se transformaría en su hábitat natural. 

Siendo el pianista más asiduo al ciclo —ha participado en un total de veintidós ocasiones, siendo esta la vigésimo tercera—, su repertorio abarca desde el barroco de Bach y Rameau hasta la consagración de la escuela rusa con Rachmaninov, pasando por el romanticismo más heroico de Beethoven, el bel canto apianado de Chopin, el reinaissance romántico de Schumann, sin olvidarnos de sus ya consagradas interpretaciones de Scriabin, Stravinsky, Prokofiev, Arapov o Brahms,