El Burgos Baroque Ensemble exhuma dos obras de Hernández Illana

El Burgos Baroque Ensemble exhuma dos obras de Hernández Illana

Bajo el sugerente título Voces celestiales, plumas lisonjeras, el Burgos Baroque Ensemble, dirigido por Javier Ulises Illán, aborda un nuevo concierto del ciclo “La Música Dormida. Joyas del archivo de la Catedral de Burgos”, ciclo que forma parte de los actos conmemorativos del octavo centenario de la seo burgalesa. Será mañana, 11 de noviembre, a las 20:15 horas, en el Altar Mayor.

En esta ocasión se ha diseñado un contrastante programa monográfico centrado en la figura de uno de los maestros de capilla de la catedral burgalesa más conocidos e interpretados: Francisco Hernández Illana (c.1700-1780). Serán dos piezas las que constituyan el programa de esta nueva cita: la Misa a 8 voces con continuo y órgano (una de las dos de este compositor que se conservan en Burgos) y la Ópera a 4 a la bienvenida de el Ilustrísimo Señor Don Diego Perea, arzobispo de Burgos.

La Misa epitomiza la tradición polifónica y policoral del siglo anterior, con ciertos atrevimientos armónicos más modernos, pero insertos en un discurso contenido y canónico. Sus diferentes secciones tienen una cierta unidad temática, con una especie de leitmotiv que se repite a lo largo de la obra. En este caso, se trata de un estreno en tiempos modernos a partir de un laborioso trabajo de transcripción y edición.

El contraste se evidenciará en la segunda parte de la velada, en la que se escuchará al Hernández Illana (o Hernández y Llana, que así figura en la partitura) más moderno, con claras influencias italianas. Aunque la pieza reciba el nombre de ‘ópera’, tanto su temática y finalidad, así como su duración la acercaría más a una pieza musical encomiástica. Fue concebida como agasajo al nuevo arzobispo, Diego Perea y Magdaleno, que llegó a Burgos en 1741.

En la obra se articula en un debate de méritos entre cuatro personajes alegóricos (Amor, Entendimiento, Fama y Regocijo), para dirimir cuál de ellos es más digno de ensalzar a tal personaje y dotarle de sus dones. En su desarrollo se van mostrando las formas italianas de aria da capo y recitado y la instrumentación de violines y oboes que Italia y el centro de Europa estaba llegando también al entorno de las capillas catedralicias. Esta obra, aunque compuesta para Burgos, procede del Archivo de la Catedral de Astorga y ha sido editada por el musicólogo Raúl Angulo en Ars Hispana.