Concierto en la Catedral de Cuenca a cargo del organista Bruno Forst

Concierto en la Catedral de Cuenca a cargo del organista Bruno Forst

Enmarcado en el Curso Internacional de Órgano Renacentista que se desarrolla en la Catedral de Cuenca, Bruno Forst, especialista en música antigua y en tablaturas antiguas para tecla, ofrecerá esta noche (13 de agosto), a las 21:00 horas, un concierto en el órgano Anaya-Brottier del mencionado templo.

Con el sugerente título de Ecos del olvido, Forst hará un recorrido musical por autores olvidados de Italia, Portugal, Inglaterra y Francia. El propósito de este organista es, en sus palabras “recuperar la música de compositores anteriores al Barroco que son, efectivamente, muy anónimos. Pero no porque fueran mediocres, sino porque vivieron unos tiempos en los que el artista ocupaba en la sociedad un lugar, más modesto que hoy en día, es cierto, pero también más definido: creaba música para satisfacer una demanda precisa, litúrgica, pedagógica o de honesto entretenimiento. En estas circunstancias, los detalles de su vida cotidiana no importaban, nadie se tomaba la molestia de escribir su biografía y, poco después de su muerte, caía con más o menos rapidez, dependiendo de su fama, en el olvido”.

En el concierto se escuchará música de compositores de los siglos XV y XVI, algunos de ellos, anónimos. De los otros, algunos fueron tan discretos que tan solo sabemos su nombre: Heliodoro de Paiva, el maestro Newman, Marcantonio Cavazzoni… Otros, mentados en documentos sueltos, han dejado un rastro un poco más tangible, como Antonio de Baena, músico por voluntad paterna, aventurero por vocación; João de Badajoz, el arpista lisboeta; Antonio Carreira, maestro de la Capilla Real portuguesa; Girolamo Cavazzoni, hijo de Marcantonio; Andrea Antico, uno de los primeros editores de música, o Thomas Tallis, maestro de las disonancias, el único de ellos que no es del todo un olvidado.

El órgano Anaya-Brottier es una copia del original del órgano Anaya de la Catedral Vieja de Salamanca, tal y como se construyó alrededor del año 1485, realizada por el taller de Frédéric Desmottes en 2020. Fue instalada en la Catedral de Cuenca para su presentación en octubre del mismo año. Esta pieza histórica, que en la actualidad sólo conserva el mueble, ha sido recuperada en su integridad sonora tal como se construyó en 1485. Su propietario, Eric Brottier, experto en órganos del Ministerio de Cultura de Francia, comenzó a estudiarlo hace más de quince años, gracias a lo cual ha podido realizarse esta magnífica réplica. Se trata de un órgano excepcional, un Blockwerk, al estilo medieval, con su mixtura separada en tres registros y con un teclado de 38 notas desde Fa1-Sol1-La1 hasta sol4-la4.