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Cuidado con la cultura



Cuidado con la cultura

Se respira pesimismo por todas partes. Las medidas de recorte económico anunciadas por el Gobierno nos han colocado en la realidad y su desarrollo a lo largo de los próximos meses será seguramente una dura experiencia para todos. La cultura lo sufrirá también, de un lado porque le toca y, de otro, porque a veces resulta más fácil recortar ahí que en otro concepto pues no se considera entre nosotros un producto de primera necesidad y la demagogia acerca de la creación y las industrias culturales ha campado por sus respetos casi siempre y mucho más en los últimos tiempos. La devaluación de la figura del artista considerado como un parásito porque se considera con derecho a vivir de su trabajo ha hecho fortuna, entre otras cosas, porque su derecho a posicionarse políticamente se ha confundido con su necesidad de trabajar para vivir. Ha ocurrido bajo cualquier gobierno y seguirá ocurriendo mientras la cultura siga necesitando del apoyo público.
 
En la música clásica no se da esa visión o, al menos, no de modo tan cruel aunque dentro del oficio pueda haber sus más y sus menos. Y la verdad es que el panorama de la industria cultural que atañe precisamente al clásico es ya lo suficientemente importante, está tan desarrollado y ha alcanzado un grado de relación entre oferta y demanda tal que requiere un tratamiento que considere toda su importancia, como la del cine, como la del teatro, como la de las artes plásticas o la literatura. Quiere decirse que la posible bajada en el consumo la sufrirá el sector como cualquier otro y que habrá que tomar posiciones al respecto, incluyendo lo que tenga que ver con los movimientos naturales de la situación, con la acomodación al mercado de todos sus actores. En España hay muy buenas orquestas, muy buenos solistas, muy buenos teatros de ópera, muy buenas casas de discos y sus correspondientes distribuidoras, muy buenos medios de comunicación musical. Y todos participamos de una especie de cuenta de resultados común que, inevitablemente, también se va a recortar.
 
La crisis llega, curiosamente, en un momento espléndido para la música española. Y sería una lástima que se pierda la gran oportunidad cuando mejores parecían los tiempos, que una industria que reúne a creadores, productores, difusores, intérpretes, empresarios, escuelas de música, proyectos de alcance internacional, y que empieza a asomarse al exterior con una energía extraordinaria, se quede en menos de lo que hasta ayer prometía. ¿Cabe el optimismo, una brizna siquiera, en este panorama? Debe caber. Desde aquí veremos cambiar cosas, reducirse ofertas, pero también apostaremos por el futuro en tiempos de crisis y apoyaremos a quienes sigan adelante  con aventuras que valgan la pena. Caerán, es de suponer, los chiringuitos creados al amparo de los años de bonanza pero sin horizonte cultural alguno. Bajará la publicidad institucional en los medios —nos habíamos alegrado como niños cuando vimos subir ese medio punto porcentual en los diarios de información general— pero estamos seguros que usted, lector o lectora de SCHERZO, renovará su fidelidad a la revista, cosa que le agradecemos de veras y que nos obliga a no defraudar. Quizá veamos también una acomodación forzosa en el conjunto de las revistas culturales. Para ellas seguirán siendo necesarias las ayudas que permiten que bibliotecas e instituciones públicas puedan seguir ofreciendo a sus usuarios la posibilidad de leerlas.
 
Nunca estuvimos tan bien y, sin embargo, ello coincide con una crisis global e intensa. ¿Seremos capaces de descubrir primero y aprovechar después esas oportunidades que siempre afloran en los momentos peores? En todo caso sería bueno cuidar que los recortes que afecten a la cultura, a la música, no cercenen las posibilidades de afirmación de una industria que, en su conjunto antes citado, ha hecho los deberes bastante bien, representa muchos puestos de trabajo y aporta un evidente potencial futuro. Invertir en cultura es ganar siempre y lo contrario dar un paso atrás que tardaríamos lustros en recuperar.

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